SERVIR Y PROTEGER

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"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

viernes, 25 de marzo de 2011

VIDEO: DOEM - POLICÍA METROPOLITANA

jueves, 24 de marzo de 2011

La desmesura como lección, ayer y hoy

Sobre el filo de la medianoche del martes 23 de marzo de 1976, María Estela Martínez de Perón, Isabel, abordó en la azotea de la Casa Rosada el helicóptero que debía llevarla a Olivos. Minutos antes, su ministro de Defensa, José Deheza, le había comunicado que el golpe de Estado, sobre el que la había alertado José López Rega desde España, no se iba a producir.

Isabel volvía más tranquila hacia la residencia, acompañada por su secretario, Julio González, y su custodia. Dos minutos después de levantar vuelo, uno de los policías tomó su arma y gritó: "¡Nos están llevando hacia otro lado, estamos sobre el río!". El edecán naval adujo un desperfecto: "Señora, debemos aterrizar en Aeroparque". La presidenta giró hacia González: "No se preocupe, doctor. Es pura acción psicológica".

Un vicecomodoro esperaba en la pista y condujo a Isabel a las oficinas del jefe de la base. Llegados allí, la hicieron pasar. En cambio, González fue detenido por un empellón: "Lo siento, doctor", dijo el aeronauta. La presidenta de la Nación había sido secuestrada.

Así comenzó el 24 de marzo. Así ingresó la Argentina en la dictadura más tenebrosa de su historia. Nadie podía suponer que esa noche a las Fuerzas Armadas les estaba llegando el lento final de su participación en la política.

Como sostiene Eric Hobsbawm, los historiadores suelen hacer más daño con el anacronismo que con la mentira. Es imposible que la sociedad argentina se reconozca en aquella de los años 70 sin reconstruir el contexto en el que se desarrollaba la vida pública. Desde el Cordobazo, en 1969, la lucha armada fue una opción cada vez más habitual para la izquierda. En la estela de la revolución cubana, la guerrilla entendió que la violencia no se justificaba sólo para resistir a un gobierno ilegítimo, sino que era el método más eficiente para la socialización de la riqueza. En ese clima mental, organizaciones como Montoneros y ERP aceleraron su militarización aun después del restablecimiento de la democracia, en 1973. El asesinato de José Ignacio Rucci, dos días después de las elecciones que reinstalaban a Juan Domingo Perón en el poder, expresa ese mesianismo revolucionario que Pablo Giussani calificó como "la soberbia armada".

Aquella edad oscura tampoco resulta comprensible si se olvida que, a partir de 1930, el Ejército desembarcó en la vida pública como un agente político sistemático. Esas incursiones se inspiraron casi siempre en una concepción de raigambre católica, fundamentalista, elaborada durante la gran crisis internacional del liberalismo de los años 20 y 30. En el marco de esa ideología las Fuerzas Armadas se atribuyeron la custodia del "ser nacional" y, con ella, el derecho a arbitrar en el juego democrático. En los extremos de esta visión, la dictadura no era un recurso al que había que resignarse. Era un modelo de gobierno.

Estas dos corrientes tenían en común la impugnación de la democracia republicana como una forma retardataria o errónea de organización del poder. Ambas colaboraron en modelar aquella Argentina de 1976 cuyo signo principal fue la violencia. La convulsión que siguió a la muerte de Juan Domingo Perón se había vuelto incontrolable. La inestabilidad económica sometió a Isabel a fuertes presiones corporativas. El Rodrigazo de junio de 1975 desató una carrera de precios y salarios que, para marzo del año siguiente, era imparable: ese mes el ministro Emilio Mondelli dispuso un aumento salarial del 12%, y otro tarifario del 100 por ciento.

Junto con el descontrol económico recrudecía la lucha armada. Durante 1975, Montoneros y ERP atacaron innumerables blancos militares, policiales y civiles. El presidente provisional del Senado, Italo Luder, emitió el 5 de febrero de 1975 el decreto que disponía "neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos" que asolaban Tucumán. Para fin de año, la orden se extendió a todo el país.

El gobierno intentó incorporar a su seno a las Fuerzas Armadas, siguiendo el modelo vigente en el Uruguay de Juan María Bordaberry. El Ejército se acercó a Isabel a través de una de sus líneas, la del "profesionalismo integrado". En agosto de 1975 el general Alberto Numa Laplane llegó a la jefatura de la fuerza, y el coronel Vicente Damasco, al Ministerio del Interior. El experimento fue efímero: el 25 de agosto Numa Laplane fue destituido por el "profesionalismo prescindente" del general Jorge Rafael Videla. El camino hacia el golpe se había iniciado.

En enero de 1976 los comandantes comenzaron a planear la caída de Isabel. Parecía obvio: en Brasil, Chile y Perú había gobiernos militares. A propósito de Brasil, Oscar Camilión recuerda la llegada a Buenos Aires del político y militar Juracy Magalhaes, para explicar que la situación argentina afectaba la seguridad de su país.

En febrero, un grupo encabezado por el general Alberto Dalla Tea y el coronel José María Tesi Baña comenzó a examinar propuestas económicas. Fueron desde José Alfredo Martínez de Hoz hasta el radical Bernardo Grinspun.

El 20 de febrero se convocaron elecciones para diciembre. El 9 de marzo, el gobernador bonaerense, Vittorio Calabró, denunció que "el gobierno nos ha estafado". Calabró ya integraba la trama del complot, como se demostró más tarde: el interventor militar que lo reemplazó, Adolfo Sigwald, lo despidió con honores.

La dirigencia política no daba con el procedimiento que evitara una asonada de la que, como dijo Deolindo Bittel, "hablan hasta los mudos". Un grupo de diputados, encabezado por la jujeña María Cristina Guzmán, consiguió el consenso de la UCR para iniciar el juicio político a Isabel. La sesión quedó habilitada, pero la rama del PJ encabezada por Luis Sobrino Aranda, que acompañaba la propuesta, no dio los votos. Italo Luder se negaba a suceder a la viuda de Perón.

La historia se precipitó. The New York Times, la biblia de la corrección política, se preguntó cuándo sería reemplazada la "aturdida y trágica figura instalada en la Casa Rosada". El 20 de marzo, el titular de la CGT, Casildo Herrera, cruzó a Montevideo y avisó: "Me borré".

El 23 de marzo Ricardo Balbín dijo que, "pase lo que pase, la gente tiene que mantener la calma". En el Hospital Militar se dispuso el estado de emergencia. El cronista de Radio Rivadavia consigna que los diputados se llevan sus pertenencias del Congreso. La Razón salió a la calle con esta tapa: "Todo está dicho".

No todo estaba dicho. La violencia seguiría enseñoreándose de la Argentina, y la institucionalidad, lejos de reponerse, descendería a su grado cero con la desaparición forzada de personas, que ya se había iniciado bajo el gobierno peronista. Algunos antecedentes desaconsejaron a los militares los juicios sumarios y los fusilamientos. El decisivo tuvo lugar el 27 de septiembre de 1975, cuando Francisco Franco condenó a muerte a varios militantes de ETA, provocando una ola de pedidos de piedad -entre ellos el de Pablo VI-, huelgas y levantamientos en toda España.

La opción por la desaparición de personas fue la fisura lógica y moral del régimen, expresada en el patetismo con que Videla, en una conferencia de prensa, intentó pensar lo impensable: "En tanto esté como tal, es una incógnita el desaparecido. Si el hombre apareciera, tendría un tratamiento ?x', y si la desaparición se convirtiera en certeza de su fallecimiento, tendrá un tratamiento ?z'. Pero mientras sea desaparecido no puede tener ningún tratamiento especial. Es una incógnita. Es un desaparecido. No tiene entidad. No está. Ni muerto ni vivo. Está desaparecido".

Los esfuerzos de un grupo de civiles, coordinados por el radical Ricardo Yofre, subsecretario de la Presidencia, para acelerar una salida democrática quedaron sepultados bajo la competencia facciosa y sanguinaria de un haz de caudillos castrenses: Massera, Camps, Suárez Mason. Raúl Alfonsín estuvo entre esos dirigentes frustrados, aconsejando, en enero de 1977, la convocatoria a una constituyente y la instalación de un gobierno cívico-militar de transición, presidido por Videla.

Pero la dictadura que, bajo el nombre de Proceso de Reorganización Nacional, se inició el 24 de marzo de 1976 es uno de esos acontecimientos en los cuales, como enseña Hannah Arendt, los métodos desbordan a los objetivos. La restauración de la democracia de 1983 iba a ser el resultado de su fracaso, no de su éxito. Con su calamitoso derrumbe, terminó ajustando a las Fuerzas Armadas a su rol constitucional.

El golpe podría ser recordado, hoy, como el Apocalipsis que, sangriento y definitivo, clausuró un largo ciclo autoritario. Pero esta evocación pecaría por su exceso de optimismo.

El brutal atropello a derechos elementales y la exposición abierta de la violencia física impiden observar algunas continuidades entre aquella experiencia militar y este presente democrático. La Argentina eliminó de su batería de "soluciones" la opción castrense. Pero una parte de ella sigue confiando, como en 1976, en que la política puede ser redimida de sus lacras por un agente ajeno a ella. No desde los cuarteles, pero sí desde las empresas, los deportes o la farándula. Hoy los partidos no están condenados a proscripción alguna. Pero esa habilitación no implica su existencia. Este país, como aquel otro, carece de una organización estable para tramitar las disputas de poder. La acción directa y el bloqueo corporativo se han vuelto incruentos, pero están disponibles 35 años después. A nadie se le ocurriría en la Argentina de hoy emitir un dictamen como aquel Comunicado Nº 19 que establecía la censura. Pero los gobiernos siguen condenando a la sociedad a la presión sobre la prensa y a la manipulación informativa. El respeto a los derechos humanos ha tenido una gran evolución, pero por momentos quedan convertidos en una bandera sectaria, en un procedimiento capcioso al cual someter al adversario.

La sociedad argentina tiene derecho a recordar el 24 de marzo como un indicador de la magnitud de sus conquistas, de la distancia civilizatoria entre aquel entonces y este ahora. Pero ese espejo puede ponerse al servicio de un objetivo más edificante. Se lo puede interrogar como a aquella sombra terrible de Facundo a la que interpeló Sarmiento. Puede, en su desmesura, ayudar a vigilar y revertir los componentes autoritarios que todavía se esconden en el seno de la democracia.

FUENTE: LA NACIÓN

Por qué mucha gente apoyó a los militares


Ceferino Reato


Treinta y cinco años atrás, en las vísperas del derrocamiento de la presidenta Isabel Perón, no había encuestas ni sondeos que registraran qué pensaba la opinión pública, pero los diarios y revistas de la época sugieren que la mayoría de la gente estaba harta del gobierno peronista.

Claro que en estos tiempos de crispación y periodismo militante, y tan bien pago, alguien podría impugnar esta presunción con el argumento de que la prensa era golpista, en tanto integrante de un supuesto "eje del mal" que viene desde el fondo de nuestra historia, junto con la oligarquía y sus aliados transnacionales, los militares, la Iglesia Católica, los políticos y sindicalistas traidores y la clase media conservadora.

Sin embargo, aquella sensación de vacío de poder, de un gobierno que no podía controlar la situación, se reflejaba también en un diario de centroizquierda como La Opinión, de Jacobo Timerman, para no hablar del vespertino La Tarde, dirigido por su hijo, Héctor Timerman, el actual canciller, que era abiertamente golpista.

La Opinión daba algunos datos desoladores: cada cinco horas se producía un asesinato político y cada tres estallaba una bomba; la presidenta había nombrado un ministro cada 25 días, y la inflación llegó al 38% en marzo de 1976 y al 98,1 en los tres primeros meses del año.

Testigos confirman el estado de ánimo de la opinión pública. Por ejemplo, el periodista inglés Robert Cox, que dirigía el Buenos Aires Herald y luego, en la dictadura, se convertiría en un destacado defensor de los derechos humanos. "El 24 de marzo fue un día soleado, «peronista», como se decía. La mayoría de la gente estaba contenta pensando que las cosas iban a mejorar. Después sí vino el gran silencio", me dijo en una entrevista para el libro Operación Primicia . Cox agregó: "Todo 1975 se vivió como una tragedia griega, que desembocó en el golpe. Desafortunadamente, muchos argentinos estaban siempre buscando a los militares para que entraran al gobierno, ordenaran el país y dieran luego elecciones. Pasaba ahora también con gente de la izquierda: recuerdo que con mi mujer nos encontramos en una recepción en la embajada de Egipto con un periodista de El Cronista Comercial, que militaba en la izquierda, y con su esposa, que estaba embarazada. Ellos confiaban en que un gobierno militar pondría en marcha una represión más legal que la del gobierno de Isabel Perón, en el que aparecían cuerpos carbonizados en zanjones".

Precisamente, una de las tesis de mi libro es que muchos argentinos recibieron el golpe con alivio por dos razones. Por un lado, por la ineficacia y pérdida de legitimidad del gobierno, que había convertido en insolubles los problemas de la inflación, el desabastecimiento y la violencia política, y por la dramática debilidad del liderazgo de la viuda de Perón, que hasta se deprimía seguido. Más inquietante es la segunda razón: todos los actores relevantes colaboraron, en forma directa o indirecta y por diferentes razones, en la caída de Isabel, salvo, lógicamente, la presidenta y el puñado de políticos y sindicalistas que todavía la respaldaban.

Según el kirchnerismo, el golpe fue uno de esos momentos en que la hidra del mal coaguló para abortar los sueños y los ideales de los sectores populares, que eran fielmente interpretados por la "juventud maravillosa" de los años 70, de la cual el gobierno actual se considera el heredero legítimo.

Y sin embargo aquella "juventud maravillosa", al menos quienes siguieron integrando Montoneros, resultaron en parte responsables del golpe y del respaldo popular que recibió a los militares. Es que en aquel momento, el "objetivo político principal" de Montoneros era "el deterioro del gobierno de Isabel Martínez", que era visto como un velo, un obstáculo, para que el pueblo respaldara a la guerrilla en su marcha triunfal hacia la patria socialista, según un documento interno de 1977 ("Curso de Formación de Cuadros del Partido Montonero Comandante Julio Roqué"). El propio Mario Firmenich confesó, en 1977, en una entrevista con Gabriel García Márquez, que "desde octubre de 1975 nosotros sabíamos que se gestaba un golpe militar para marzo del año siguiente" y "no tratamos de impedirlo". Los guerrilleros, en general, habían llegado a la conclusión de que el golpe los favorecería porque, puestos a elegir, los argentinos los respaldarían a ellos en su lucha contra los militares. Por eso crearon el Ejército Montonero, que debutó el 5 de octubre de 1975 con un ataque al cuartel de Formosa.

La "juventud maravillosa" no defendía la democracia ni los derechos humanos. No eran los únicos; eso formaba parte de una cultura política arraigada: en la Argentina, la democracia, con todo su contenido, sólo se convirtió en un valor relevante en 1983, luego de la sangrienta dictadura. Culpas repartidas, aunque no en la misma proporción, de una historia que resiste el estrecho e interesado molde del relato oficial.

FUENTE: LA NACIÓN

lunes, 21 de marzo de 2011

PROGRAMA DE CONGRESOS Y CURSOS AÑO 2011



PICAR SOBRE LA FOTO PARA AMPLIAR LA IMÁGEN


Estimados amigos Procedimientos Policiales ha organizado una serie de eventos en los meses de Abril, Mayo, Junio, Agosto, Septiembre, Octubre y Noviembre del corriente año. Los cuales, detallo a continuación:

1).- En el mes de Abril, los días 11 y 12 se llevará a cabo en la Academia de Policía de la Comunidad Vasca, en Arkaute, Jornadas Internacionales Policiales sobre la Seguridad Pública. Serán disertantes Policías de EE.UU., de Argentina, de la Policía Vasca, de la Comunidad Valenciana, del Poder Judicial (Jueces y Funcionarios de Argentina y España). (Ver archivos Adjuntos)

2).- Los días 13, 14 y 15 de Abril en Valencia, España, se llevará a cabo el Congreso Policía Internacional, este Congreso cuenta con la colaboración de la Universidad de Valencia, siendo el Director del Congreso de la Universidad (Extensión Universitaria) el Comisario Ernesto Santamaría. En este congreso habrá:

Ponentes
Del Poder Judicial de Valencia, Magistrada del JP 17 de Paterna María Isabel Izquierdo Jimenez
Del Poder Judicial de Pcia. Buenos Aires Juez Dr. Guillermo Atencio,
Policía Autonómica Vasca, Ertzaintza Isidoro Aguayo,
Policías Locales de la Comunidad Valenciana, Oficial de la Policía Local de Castellón German Villanueva Caballero
Policías del Cuerpo Nacional del Policía, Inspector Jefe del CNP Juan Carlos García
Policía Autonómica Catalana Mosso d'Esquadra Sargento David Berengueras Duch,
Policía de la Pcia. de Buenos Aires Comisario Inspector Efraín Marro Jefe de la Policía Comunal en Pcia. de Buenos Aires
Policía de la Pcia. de Buenos Aires Comisario Inspector Oscar Terminiello Jefe de Inteligencia LP
Policía de la Pcia. de Buenos Aires Comisario Ernesto Santamaría Presidente Fundador y Director Internacional de Procedimientos Policiales y ASCASEPP
Ex Sargento de Policía California y Ex Agente Especial de la DEA Ernesto Vallecilla
Licenciado en Ciencias Políticas - Profesor de la Universidad de Buenos Aires y Director Extensión Universidad Nacional de Buenos Aires Raúl Villa

3).- Los días 18 y 19 de Abril, se llevarán a cabo Jornadas Policiales en IBIZA, sumándose a la lista anterior integrantes del Poder Judicial de la Región, Policías Locales de las Islas Baleares. Próximamente se publicitará el programa.

4).- Los días 25 y 26 de Abril se llevará a cabo en Valencia el Curso denominado BANDAS LATINAS - TRIBUS URBANAS - GRUPOS DE RIESGO - INTERPRETACIÓN Y LECTURA DE GRAFITTIS. Dictado por el experto y autor de 4 libros sobre este tema Comisario Inspector Oscar Terminiello integrante de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

5).- A fines de Mayo y hasta el mes de Noviembre del corriente año se llevarán a cabo Diferentes Talleres cuyo contenido es: El Manejo de las Emociones - Herramienta Básica de la Práctica Policial - Manejo de la Ansiedad y el Estrés en los cuerpos policiales - Judo Verbal - Etc.

6).- En el mes de Agosto Procedimientos Policiales y HEDAC Argentina organizan un Congreso de Seguridad en la República Argentina, cuya publicidad se darán a conocer próximamente.

7).- En el mes de Agosto se llevará a cabo un curso de Tiro y de Técnica de Procedimientos Tácticos en la República Argentina, dictado por Instructores Comandos de Fuerzas Especiales. Los Residentes Europeos o de otros Países de América podrán optar por presenciar el curso y el Congreso por un precio especial.

8).- En el mes de Septiembre Procedimientos Policiales, la Policía de EEUU y HEDAC organizan un Congreso Internacional de Policías en Miami, contando con ponentes de varios países de América y Europa.

9).- Los eventos aquí descriptos se podrán observar también por internet, por video conferencia que se emitirán para aquellos que por trabajo o distancia no puedan asistir personalmente a estos cursos y congresos.

Como siempre, Procedimientos Policiales comunica a sus socios que estos eventos para ellos son DE ARANCEL GRATUITO, estando a al día con la cuota. Los no socios deberán abonar un arancel que oscila entre 20 y 30 euros por evento, según el que elija. Consultas: ernestosanta@gmail.com

COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA
PRESIDENTE FUNDADOR Y DIRECTOR INTERNACIONAL
PROCEDIMIENTOS POLICIALES Y ASCASEPP
VALENCIA - ESPAÑA

domingo, 20 de marzo de 2011

VIDEO: LA PERCEPCIÓN DE LA REALIDAD



ENVIADO POR EVANGELINA TEJEDA

EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA JUNTO A LOS ALUMNOS DEL CURSO DE NEGOCIACIÓN EN IBIZA

EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA JUNTO A LOS PATRULLEROS DE LA POLICÍA DE SANTA EULALIA EN IBIZA - ESPAÑA


EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA JUNTO A PARTE DE LOS 37 ALUMNOS QUE ASISTIERON AL CURSO DE NEGOCIACIÓN EN IBIZA - ENTRE ELLOS POLICÍA LOCAL Y GUARDIA CIVIL EN LA PUERTA DE ACCESO DE LA JEFATURA DE POLICÍA DE SANTA EULALIA





EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA JUNTO A PARTE DE LOS 37 ALUMNOS QUE ASISTIERON AL CURSO DE NEGOCIACIÓN EN IBIZA - ENTRE ELLOS POLICÍA LOCAL Y GUARDIA CIVIL EN LA PUERTA DE ACCESO DE LA JEFATURA DE POLICÍA DE SANTA EULALIA

Cinematográfico operativo en toda la Ciudad: cayeron los motoqueros





En un operativo con características cinematográficas e inusual por su despliegue, un grupo de casi 60 motoqueros fue interceptado y "encerrado" anteanoche, en 9 y 54, por un grupo de más de 300 efectivos, entre policías y agentes de Control Urbano. Todos los vehículos fueron secuestrados y 82 personas quedaron detenidas.

El accionar policial, que se llevó a cabo cerca de la 1 de la madrugada en una zona que a esa hora mostraba un intenso movimiento de gente, fue celebrado por muchos vecinos y transeúntes, quienes aplaudieron la detención de los motoqueros, e incluso se vieron "festejos" en varios balcones de edificios y en dos restaurantes de calle 54.

"Fue un operativo tremendo y muy exitoso, que se venía planificando desde hace varios días. Es muy riesgoso de organizar porque si no se hace con cuidado se pueden generar accidentes, pero aquí hubo un accionar impecable de la policía", destacó Ignacio Martínez, subsecretario de Control Urbano.

El plan para detener a los motoqueros comenzó a gestarse varios días atrás. Para definir cuál sería la metodología y el punto de intercepción se repasaron las denuncias anteriores y se analizaron los desmanes producidos y los recorridos que las motos hacen regularmente por las calles de la Ciudad.

Así, se determinó que gran parte de los más de 300 efectivos que participarían del operativo se ubicarían en la calle 54, entre 9 y 11, para esperar al grupo de motos y "encerrarlos" en plena calle. Mientras tanto, otras patrullas harían las veces de "señuelo" en diferentes puntos de la Ciudad.

LA PERSECUCION, PASO A PASO

A las 0.50 de ayer, cuando el grupo de motos ingresó al Bosque, comenzó a ponerse en marcha el operativo. En ese momento, los motoqueros esquivaron el primer cerco policial, subiendo a las veredas y escapando entre los árboles del principal espacio verde de la Ciudad.

Luego, se dirigieron hacia Plaza Moreno por la avenida 51. Según indicaron fuentes policiales, "en el camino se produjeron algunos desmanes y los motociclistas realizaron las ya conocidas contra explosiones con sus motores, generando ruidos molestos en todo el recorrido".

Una vez que llegaron a Plaza Moreno, se encontraron con el segundo grupo de agentes. Los motoqueros los esquivaron nuevamente, esta vez subiendo a la plaza y circulando por ella en dirección a la esquina de 14 y 54.

ENCERRADOS EN PLENO CENTRO

Ya sobre 54, el grupo de motos comenzó a circular por esa calle con dirección a la Plaza San Martín. Fue en ese momento cuando se dio la orden de comenzar con el denominado "operativo cerrojo".

Varios colectivos de la policía y un importante número de efectivos se colocaron en la esquina de 9 y 54, obstaculizando el paso al formar una barrera infranqueable. Al encontrarse con esa situación, las motos comenzaron a amontonarse sin encontrar ningún hueco por el cual proseguir su marcha y varios optaron por pegar media vuelta y comenzar a recorrer 54 en contramano.

En ese momento se encontraron con la segunda sorpresa: otros tantos efectivos ya habían bloqueado, de igual forma, la esquina de 11 y 54 y las posibles salidas por la calle 10. Tras la encerrona, los agentes comenzaron a identificar a los conductores y a verificar la documentación de las motos, tarea que contó con la colaboración del personal de Verificación Policial.

Como saldo, fueron secuestradas 57 motos y quedaron detenidas 82 personas, 11 de ellas menores de edad; todos recuperaron la libertad a las pocas horas. Entre las motos secuestradas había 7 con pedido de captura y -según indicaron en Control Urbano- también se encontraron dos armas.

Los vehículos fueron trasladados a la dirección de Control Urbano, en 20 y 50, y quedaron a disposición del fiscal Garganta.

sábado, 19 de marzo de 2011

VIDEO NOTICIERO CURSO DICTADO POR EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA EN IBIZA A LA POLICÍA LOCAL, POLICÍA NACIONAL Y GUARDIA CIVIL

EL PRESENTE VIDEO ES REFERENTE AL CURSO DICTADO POR EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA EN IBIZA, ESPAÑA, A LA POLICÍA LOCAL, POLICÍA NACIONAL Y GUARDIA CIVIL DE ESPAÑA

EL CURSO FUE DENOMINADO RESOLUCIÓN DE INCIDENTES CON TOMA DE REHENES EN CRISIS Y ESTE VIDEO FUE PUBLICITADO EN LA TELEVISIÓN DE LAS ISLAS BALEARES.

video

sábado, 12 de marzo de 2011

VIDEO: INTERVENCIÓN EN INMUEBLES CON SIMUNITION

domingo, 6 de marzo de 2011

VIDEO: ROBO EN UN CAJERO - OBSERVAR BIEN LA MANIOBRA

VIDEO: CHICKEN A LA CARTE



ENVIADO POR EVANGELINA TEJEDA

LA ESCENA DEL CRIMEN - ENVIADO POR EDUARDO IZQUIERDO DE PARÍS FRANCIA

Escena del Crimen


Entre las diligencias urgentes, ocupa el primer plano la realización de la inspección ocular a cargo del funcionario investigador, para estar en condiciones de documentar, a través del sumario de prevención todo cuanto le corresponde, disponiendo como primera medida que no haya alteración alguna de todo cuanto se relaciona con el objeto del crimen y el estado del lugar donde se cometió.

Una vez que el funcionario investigador ha adoptado todas las medidas adecuadas para que no se altere nada relacionado con el objeto del crimen y el estado del lugar donde se cometió, debe arbitrar los medios para facilitar la inmediata intervención del equipo de auxiliares técnicos, para que sean ellos los primeros en visitar la escena del delito en procura de los indicios que les suministraron “los testigos mudos”, tendientes a constatar que realmente se ha cometido un hecho considerado delictuoso por la legislación penal vigente y todo aquello que conduzca a la positiva identificación de su autor o autores.

Ese equipo de auxiliares técnicos del investigador no actúa en forma indiscriminada, sino siguiendo un ordenamiento que permita su actuación ponderable y eficaz para alcanzar e mejor de los resultados.

El orden es el siguiente:

Fotógrafo: Para documentar fidedignamente todo cuanto se relaciona con la escena del delito y sus adyacencias, antes de que se toque o remueva nada; porque de lo contrario, dificilamente se podran de acuerdo los funcionarios intervinientes para determinar que lugar ocupa cada cosa removida antes de su documentacion fotográfica total o en detalle.

Planista: Intervendrá para tomar por si y verificar todas las medidas que le permitan confeccionar con exactitud y fidelidad los diversos croquis que, completándose con la fotografía, brindaran al magistrado y a las partes, todo cuanto sea de utilidad para alcanzar la verdad en el proceso penal.

Medico legista: (si se investiga un homicidio) para que informe sobre la causa y la hora de la muerte, si allí donde se encuentra el cadáver es realmente el lugar donde recibió la ultima ofensa que le causo la muerte, por la existencia o inexistencia de rigidez cadavérica en relación con la hora de la muerte, sobre la determinación de los orificios de entrada y salida si presenta heridas provocadas por proyectiles de armas de fuego, etc.

Especialista en rastros papilares: para examinar todos los objetos o lugares idóneos para captar los dejados por el delincuente y que conducirán a establecer su identidad por medios directos.

El perito en balística: que establecera la distancia del disparo, la fecha del disparo si allí se encontrare el arma y, posteriormente, si esa o cualquier otra arma fue la empleada, por su identificación con el o los proyectiles que allí se encuentren o que se extraigan luego del cuerpo de la victima al practicarse la necropcia.

Simultáneamente el perito químico que cosechara toda clase de manchas (sangre, esperma, materia fecal, etc.) que aportaran elementos de juicio para el establecimiento de la identidad del procesado por medios indirectos.

El odontólogo legal: para la identificación de las mordidas, si existieran en el cuerpo de la victima o en otros elementos (manzanas, manteca, chocolate, etc.

Vale decir que intervienen una serie de especialistas bien definidos pero todas colaborantes, para, en un caso dado, resolver la incógnita o aportar al investigador los detalles indispensables para que alcance el éxito en el hecho investigado.

2. Inspección Ocular

Al practicarse la inspección ocular, el investigador debe estar imbuido de que son necesarias 2 condiciones fundamentales para que sea eficaz su intervención:

a) La minuciosidad: Significa que el investigador no debe subestimar nada de lo que se encuentre en la escena del delito, por más insignificante que parezca de entrada, por que puede ser la clave decisiva en el proceso investigativo; y que no debe dejar nada por observar y considerar en la escena del delito y en sus adyacencias, porque de todo ello puede extraer conclusiones para determinar si esta en presencia de un hecho real o simulado.

b) La imparcialidad: Significa que no debe rechazar nada por si o por medio de sus auxiliares técnicos por el solo hecho de que se oponga a la hipótesis que inicialmente se formulara con respecto al hecho investigado; por que esa hipótesis puede ser falsa y, si no ha cosechado todo cuanto oportunamente estuvo a su alcance cosechar, difícilmente podrá contar con posterioridad con los elementos que le señalen la verdadera senda investigativa.

Si la investigación de un homicidio se traduce en un fracaso, la causa de ello en términos generales radicara en el investigación inadecuada que se practique en el lugar de los hechos.

Se puede decir que el éxito de la diligencia dependerá de cómo se actué en los primeros 15 minutos.

Todas las medidas que toma el funcionario investigador para tomar la intervención de sus auxiliares técnicos a través del registro y documentación fotográfica y planimetría del estado originario de la escena del delito y sus adyacencias con todo su contenido y de la posición, ubicación y características de los testigos mudos determinados y/o revelados por los distintos especialistas y que han de permitir suministrar la evidencia del hecho criminal, viene a conformar lo que se ha dado en llamar el retrato del lugar del hecho.

El croquis o plano viene a constituir el esqueleto y la fotografía el músculo que permite conformar el retrato esa entidad que se llama lugar del hecho o escena del delito; tanto mas fielmente logrado, cuanto más estrictamente se observen los procedimientos fotográficos y topográficos.

Dada la gran variedad de actuaciones, no es posible estatuir un procedimiento rutinario, aplicable a todos los casos; pero si es procedente enumerar las normas y principios básicos, sujetos desde luego a experimentar las modificaciones que requiera cada caso en lo particular.

Las diversas etapas que integran que integran una investigación son:

Procedimiento preliminar:

Al recibir la denuncia, de inmediato debe anotar

1. La fecha

2. La hora exacta en que se recibió la llamada

3. Medio por el cual se recibió la llamada

4. Nombre del delincuente o el de la persona que tuvo conocimiento de los hechos

Al llegar al lugar de los hechos deberá anotar:

1. Hora exacta de llagada

2. La dirección correcta

3. Una información breve acerca del estado del tiempo.

El agente investigador procederá a obtener la certidumbre de que el sujeto esta realmente muerto. En la mayoría de los casos la confirmación es fácil, pero en ocasiones la muerte es el resultado de actividades que no la hacen fácilmente identificables, tales como la sofocación, la asfixia por sumersión, la electrocución, etc. en esos casos se procederá a realizar tan pronto como sea posible maniobras resucitatorias, como puede ser la respiración artificial y se solicitara la presencia del personal destinado a impartir con eficiencia los primeros auxilios.

Protección del lugar de los hechos: establecida la convivvion de que el sujeto esta realmente muerto, el investigador, tomara las precauciones necesarias para proteger la integridad del escenario, incluyendo desde luego la posicion del cadáver. La necesidad de aislar el lugar de los hechos se impone con vista a preservar el cadáver y lo que lo rodea, tal como se encontraba cuando acaeció la muerte. De no actuar así, los objetos serán removidos, los muebles quedaran colocados en sitios diferentes, re removerán pruebas valiosas o se imprimirán huellas dactilares que no corresponden a los presuntos indicios. Si el cadáver se encuentra en un espacio abierto, al aire libre, las circunstancias que concurren en la investigación pueden variar considerablemente, pero las precauciones y los objetivos siguen siendo los mismos.

Descripción del lugar

Se realiza médiate tres métodos o procedimientos

Topográfico

Escrito

Fotográfico

3. Procedimiento escrito

Satisfechas las tareas preliminares, el investigador procederá a formular por escrito una descripción completa del cadáver y de lo que lo rodea. Esta labor se realiza sin mover el cadáver, los objetos y los muebles, sin alterar las huellas y los indicios. La descripción tomara en cuenta el sexo, la edad aparente, la complexión, el color de piel del cabello de la cabeza y de otras regiones con población pilosa, las características de las prendas de vestir y las señales particulares que sean accesibles a la inspección. Si hay sangre se anotara su condición de fresca o de seca. Las soluciones de continuidad en la ropa pueden corresponder a desgarros, o bien, al paso de los agentes vulnerantes, ya sean estos proyectiles de armas de fuego o armas blancas. Las manos de las victimas deban ser objeto de minucioso examen, se tomara nota si están empuñando armas u otros objetos, o bien, si estos se encuentran en sus inmediaciones, asimismo, si presentan evidencia de lesiones, de desperfectos en las uñas o de manchas de sangre.

Por lo general, a la descripción del cadáver sigue la del lugar en donde se encuentra, consignando lo referente a las puertas, ventanas y mubles, sus relaciones entre sí y con respecto al cadáver. Las armas deben ser descriptas sin tocarlas.

Se revisaran las paredes, el techo, el piso y otros dispositivos mobiliarios al llevar a cabo una busqueda de impactos, ya sean de proyectiles de armas de fuego o de otras armas u objetos arrojados.

No se descuidara lo relativo a la presencia y ubicación de cápsulas vacías. Ante las posibilidades de envenenamiento por más remotas que sean, es de elemental previsión examinar los vasos, tazas, botellas u otras recipientes, así como los envases de medicamentos u otras sustancias.

Es conveniente enfatizar que nunca se escribe demasiado al describir minuciosamente y detalladamente todo lo que se encuentre en el lugar de los hechos.

A veces mucha más importancia que la inspección del espacio concreto en el que se desarrollo la tragedia, tiene la de sus alrededores y cercanías.

A pesar de ser el más antiguo de los procedimientos nunca debe aplicarse por si solo si se quiere dar 1 versión exacta del lugar del hecho.

Muchas veces el funcionario policial se ve constreñido a aplicar el exclusivo procedimiento escrito por no contar con el auxilio de técnicos que le brinden su colaboración para apelar los procedimientos topográficos y fotográficos.

Lo menos que pueden hace el investigador es confeccionar un croquis de urgencia o de emergencia y/o tomar fotografías con maquinas de manipuleo elemental.

Cuando se trata de hechos delictuosos cometidos en el interior de un edificio, el retrato debe hacerse desde afuera hacia adentro, primero se consigna la calle y numero que le corresponde, calles linderas y dependencias, indicando si existe algún rastro o huella reveladora del acceso del delincuente y por ultimo con mas lijo de detalles, el lugar o dependencia donde se consumo el hecho.

4. Procedimiento topográfico

El técnico debe actuar en estrecho contacto con el investigador al realizar la inspección ocular o escuchar su realización, para luego hacerse su propia composición del lugar y saber que es lo que debe respetar a través del croquis y por que. Se debe procurar el desarrollo mental del croquis antes que su desarrollo topográfico.

El investigador a continuación elaborar un esquema del lugar de los hechos procediendo de la siguiente manera: trazara un boceto de la habitacin incluyendo las puertas, las ventanas, la chimenea y las demas caracteristicas que ofrezca despues con trazos convencionales se ubicaran los muebles, tales como el piano, las sillas, la cama, etc. finalmente se delinera el cadáver de acuerdo con la relacion que guarde con lo anotado. Se procederá a continuación a medir las dimensiones de la habitación y de los detalles que le son inherentes, así como las distancias que guarda el cadáver con respecto a ellas y a los muebles y objetos que haya en el inventario de la habitación.

Distintas clases de croquis

Dos clases de croquis pueden confeccionarse a levantarse:

1. El de urgencia o de emergencia

2. El regular

1. El de urgencia o de emergencia: Es el que se levanta o debe levantar el propio investigador al realizar la inspección ocular, para consignar en el todas las medidas, ubicación de cosas o elementos vinculados al hecho delictuoso investigado: rastros, manchas, etc. para contar con 1 elemento que le permita recordar todo cuanto ha de consignarse en el relato por medio del procedimiento escrito, a fin de no omitir nada que pueda resultar de importancia, ya que no debe fiarse exclusivamente de su memoria para llenar cumplidamente su objetivo, por que ella es falible. Es por eso que a este croquis también se lo ha denominado el ayuda memoria del investigador. Para la confección de este croquis, el investigador deberá contar con lápiz, papel milimetrado o cuadriculado de medidas conocidas, metro plegable y una regla graduada en centímetros para con tales elementos, ver facilitado su tarea de representar lugares y objetos, con acotación de las medidas exactas que tome por si mismo o que le facilite el planista cuando, pudiendo contar con su colaboración, actúan simultáneamente en la inspección ocular.

2. El croquis regular: es el que debe confeccionar el técnico planista, observando todos los requisitos y exigencias topográficas, con la utilización de instrumental adecuado: brujula, cinta metrica, regla graduada en centrimetros y milimetros, para todos los datos que debe cosechar en el lugar del hecho; mesa de dibujo, escuadras, reglas T, compases, en las oficinas tecnicas, para la confección a escala del plano definitivo y la observancia de todos los requisitos.

Reglas de Hans Gross.

1. El plano debe estar orientado de acuerdo a los puntos cardinales que también figuran en él.

2. El planista debe por si mismo tomar y verificar las medidas, no pudiendo confiar esta operación de otra persona extraña a la especialidad.

3. El plano no debe estar sobrecargado, no debe contener nada que no este directamente vinculado con el hecho investigado ya que la fotografía se encarga de registrar y documentar el contenido total de la escena del delito y de sus adyacencias.

4. El planista no debe confiar en su memoria para acotar o enmendar algo que debe figurar en el croquis. Todo debe anotarlo en el lugar mismo, porque la memoria humana es falible.

5. El croquis debe ser hecho a escala. La escala varia con la mayor o menor extensión del lugar a representar a través del plano. A mayor extensión, menor escala, a menor extensión, mayor será la escala. La escala aplicada debe consignarse en el plano para su total y mejor interpretación.

De acuerdo a esto, se pueden confeccionar 3 tipos de planos que, yendo de afuera hacia adentro en relación a la escala del delito y sus adyacencias, son los siguientes:

1. Croquis de la localidad: Debe contener la ubicación de la casa, edificio o lugar donde se cometió el hecho delictuoso, consignando la calle y numero, casa linderas, calles transversales, si fuera una zona urbanizada. Si la casa o edificio estuvieran rodeado de baldíos o campos, hay que ubicar puntos de referencia que pueden estar constituidos por: cursos de agua, puentes, arboles, caminos de acceso, fondos linderos, etc. amen de los puntos cardinales. Todo esto es fundamental para dar una idea exacta de ubicación del inmueble o lugar, para que sea posible su precisa determinación en cualquier momento y cualquier situación. En caso necesario puede emplearse signos convencionales de uso común. Se señalan rastros, huellas, etc. indicativos de desplazamiento del individuo delincuente.

2. Plano de finca: Contendrá la representación del edificio o casa con el esquema de sus diversos pisos, sus diferentes dependencias, jardines, habitaciones, con señalamiento del lugar, local, etc. donde se consumo el hecho delictuoso para su exacta localización.

3. Plano de la escena del delito o de detalle: Este se limita exclusivamente a registrar la escena del delito, representando su conformación, el lugar ocupado por el cadáver, el sitio donde se encontró el arma empleada, los muebles u objetos removidos, las impresiones, rastros, manchas y huellas diversas dejados por el autor, señales de impacto, etc.; vale decir, todo aquello directamente realcionado o vinculado al hecho investigado.

En muchos casos es aconsejable no aplicar el exclusivo dibujo lineal sino recurrir al plano llamado de proyección horizontal o de proyección cúbica o con abatimiento o de Kenyers, denominación esta ultima que responde al nombre de su autor.

Se llama plano con abatimiento porque la habitación se presenta con trazados lineales totalmente en un plano, como si se abatieran las paredes y el techo o cielo raso para que queden a un mismo nivel con el piso. De ahí su denominación plano con abatimiento y también horizontal.

Este plano se confecciona sobre cartulina y una vez terminado, se le hacen incisiones en las uniones del piso con las paredes y de una de estas con el techo. Al plegarse las distintas partes tendremos perfectamente reproducido el interior de la habitación.

Si queremos observar su contenido, levantamos las partes correspondientes al techo o abatimos la cartulina que representa una de sus paredes. Se emplea la misma técnica que se enseña a los niños en la escuela para construir el cubo, poliedros, etc. De ahí que también a este plano se le llame de proyección cúbica.

Algunos autores, como Soderman y O´Connell, le llamaron también proyección horizontal plástica.

La proyección horizontal es la que se usa únicamente para confeccionar el plano de la escena del delito o de detalles.

El plano de proyección horizontal es el que se usa únicamente para confeccionar el plano de la escena del delito o de detalles.

El plano de proyección cúbica reúne material extraordinario por su gran valor representativo y reconstructivo, ya que además de fijarse meticulosamente y al milímetro todos los detalles que aparecen en la escena del delito y que están directamente relacionados con él, brinda la oportunidad de hacer la representación objetiva de la trayectoria de los proyectiles cuando, habiéndose empleado armas de fuego, tales elementos se encuentran depositados sobre el piso después de haber huellas de impactos o rebotes sobre las paredes o techos de la habitación.

Todos los planos deben contener indispensablemente las referencias para que se pueda entrar en conocimiento del significado de cosas representadas y señaladas con las correspondientes llamadas.

Para confeccionar estos planos, ordinariamente se aplica el método de las coordenadas, mediante el cual se puede fijar la posición de puntos determinados, estableciendo sus distintas perpendiculares a 1 línea que sirve de base común.

También puede aplicarse los siguientes métodos: el de las coordenadas polares, el transversal, el polar o radical y el de la triangulación.



5. Procedimiento fotográfico

La utilización adecuada de la cámara fotográfica es siempre de gran importancia. No debe olvidarse que las buenas intenciones no sustituyen a la experiencia y al adiestramiento.

La fotografía adecuada en este tipo de trabajo requiere la intervención de un experto provisto de un equipo adecuado. Es preferible esperar una o varias horas y lograr su cooperación a confiar en un aficionado.

El cadáver debe ser fotografiado desde todos los ángulos posibles recurriendo en su caso al uso de una lente gran angular o bien a una escalera. Los orificios correspondientes a los proyectiles ya sean que estén en las paredes o en los muebles pueden requerir el uso de una cámara de doble fuelle para lograr máxima precisión.

Las impresiones fotográficas útiles requieren tiempo suficiente y el auxilio de un experto en esta clase de trabajo.

El registro y documentación fotográfica de una escena del delito y sus adyacencias, debe hacerse cubriendo las mismas etapas señaladas al hablar de los procedimientos escrito y topográfico. Tal operación debe llevarse a cabo desde afuera hacia adentro y en sentido de las agujas del reloj, en forma espiramidal, tratando de documentar todas las etapas cubiertas por el delincuente: de donde vino, de que medios se valio para llegar al lugar, que paso dio y como hizo para introcucirse al interior del edificio, que desplazamiento tuvo luego de llegar al local donde concretaria sus designios delictuosos y, una vez en la escena, como actuo para llegar a concretarlos; todo ello perfectamente acreditado por la captación de los indicios materiales extrínsecos cosechados por los técnicos especializados que actúan como auxiliares del investigador.

Con el procedimiento fotográfico se trata de alcanzar una reconstrucción ideal del hecho delictuoso cometido.

Las fotografías deben tomarse con una cámara de doble fuelle. Se tomaran placas antes de que se limpie la sangre, las suciedades; se tomaran obras de las lesiones después de haber limpiado cuidadosamente la piel circunvecina. Las impresiones se tomaran a corta distancia para precisar sus detalles.

Las tomas a distancia no ofrecen gran utilidad en casos de heridas por bala o arma blanca.

Es de particular importancia sobre todo cuando se fotografían las heridas que se tome la precaución de colocar en un lugar adecuado un fragmento de cinta métrica, para comprobar fácilmente la real extensión de las heridas y de algunos otros elementos accesorios cuya interpretación es trascendente.

También cuando no se ha podido identificar el cadáver de la victima de un hecho delictuoso, por medio de sus impresiones digitales o por el reconocimiento de sus allegados nada mas indicado que tomar fotografías, en condiciones tales que le comuniquen la mayor apariencia de vida.

Esta operación es lo que se conoce con el nombre de aliño del cadáver y consiste en que después de haberse cumplido las etapas ineludibles del registro y documentación de su posición en la escena del delito por medios fotográficos y topográficos y el medico legista se procede a ubicarlo sobre una silla como si estuviera naturalmente sentado; seguidamente, se le coloca sobre la cara una crema común de tocador para contrarrestar la lividez cadavérica, se le da un leve color en los labios y mejillas; luego se abren los párpados, se le levan los ojos arrojándoles suero fisiológico con una jeringa y se le inyecta aceite de resino o glicerina para comunicarles brillo.

Estando bien aliñado el cadáver se procede a tomarle varias fotografías para escoger los mejores y luego exhibirlas o hacerlas conocer al grueso del público a través de publicaciones periodísticas o proyecciones televisivas.



Intoxicación por Monóxido de Carbono

Intoxicación por Monóxido de Carbono
Poisoning by carbon monoxide


A. Sibón Olano1, P. Martínez-García2, MA. Vizcaya Rojas3 y JL. Romero Palanco4
1 Médico Forense, Servicio de Patología, IML de Cádiz.
2
Médico Forense, Servicio de Clínica Forense, IML de Cádiz.
3 Profesor Titular de Medicina Legal y Forense Universidad de Cádiz. suicidio.
4 Catedrático de Medicina Legal y Forense Universidad de Cádiz.

Dirección para correspondencia



RESUMEN
Numerosos autores recomiendan la realización de análisis toxicológico, prácticamente en todos los casos forenses, especialmente, cuando tras el examen macroscópico no aparece suficientemente aclarada la causa de la muerte.
La ausencia de lesiones patognomónicas en la mayoría de las intoxicaciones avalan la recomendación anterior; sin embargo, en algunos casos los hallazgos en la autopsia son indicativos del agente causal. Así vemos como la coloración rojo cereza de las livideces cadavéricas van a ser muy sugestivas de intoxicación por monóxido de carbono o cianuro.

Palabras clave: Intoxicacion por gases, monóxido de carbono,
Intoxicación por Monóxido de Carbono


ABSTRACT
Several authors recommend to perform a toxicological analysis in practically every forensic autopsy, specifically when the macroscopical examination does not reveal sufficiently the cause of death.
The absence of pathognomonic findings in the majority of poisonings support this recommendation. However; in some cases autopsy findings are indicative of the causative agent. For instance, the red cherry coloration from livor mortis are suggestive of a carbon monoxide or cyanide poisoning.

Key words: gas poisoning, carbon monoxide, suicide.


Presentación del caso
El caso objeto de consideración corresponde a una mujer de unos 25 años de edad, que apareció muerta en el cuarto de baño de su domicilio habitual, apreciándose en el momento de la diligencia de levantamiento del cadáver livideces en el plano anterior del cuerpo, fijas, de color rosado intenso, mancha verde de localización toracoabdominal, frialdad cadavérica evidente, inyección conjuntival, espuma rosada en los orificios respiratorios y ausencia de rigidez cadavérica.

Al tiempo de practicar la autopsia era evidente la presencia de las livideces de color rojo cereza y coloración rosada de la piel y mucosas. Al realizar la incisión cutánea para la apertura de las cavidades torácica y abdominal, llama la atención la manifiesta coloración acarminada de las estructuras musculares torácicas y de la pared abdominal, así como el fuerte color sonrosado de la sangre y su gran fluidez, libre de coágulos. En el examen de los pulmones se apreció edema pulmonar junto a pequeñas áreas de hemorragia formando acúmulos. El pulmón izquierdo pesaba 496 gramos y el derecho 690 gramos, lo que revela el grado de edema existente.

La apertura del esqueleto laríngeo permitió comprobar la existencia de espuma traqueo bronquial, en continuidad con la existente en la cavidad bucal, tráquea y bronquios principales.
Tras la apertura de la cavidad craneal se extrajo el cerebro y el cerebelo, los cuales pesaron 1.146 y 152 gramos, respectivamente. La superficie externa del encéfalo aparecía con una intensa congestión meníngea y al corte se evidenció, asimismo, congestión vascular.
Se tomaron muestras de sangre que fueron remitidas al Instituto Nacional de Toxicología para su análisis, cuyos resultados permitieron determinar que la causa de la muerte fue una intoxicación por monóxido de carbono (84.07% de carboxihemoglobina; 0.15 gramos/litro de alcohol).


Discusión
El monóxido de carbono (CO) es el gas tóxico más común; es incoloro e inodoro. Se produce en todas las combustiones incompletas, resultando especialmente peligrosos los calentadores a gas en habitaciones y cuartos de baño mal ventilados, braseros de leña, gases del tubo de escape de los automóviles, incendios, etc. El monóxido de carbono debe sus efectos asfícticos e interés biológico a su afinidad por la hemoglobina [1]. Una vez inhalado pasa a la sangre y se une fuertemente a la hemoglobina formando carboxihemoglobina. Su afinidad por la misma es unas 250-300 veces superior a la afinidad por el oxígeno, por lo que una concentración del 50% se puede alcanzar con niveles de CO inspirado del 0.08% [2]. Esta situación conlleva una disminución del transporte de oxígeno a los tejidos y anoxemia, además de una desviación hacia la izquierda de la curva de disociación de la hemoglobina [3]. La toxicidad varía según el tiempo de exposición y la concentración inhalada, pudiendo existir casos de intoxicación aguda y crónica, así como otros en los que la muerte sobreviene de forma fulminante, probablemente debido a un mecanismo de inhibición. En términos generales, los síntomas que vienen a definir esta intoxicación son cefaleas, vértigo, disnea, confusión, midriasis, convulsiones y coma. Después de una exposición de una hora a concentraciones del 0,1% puede llegarse a concentraciones de carboxihemoglobina del 80%, lo que originaría convulsiones, coma y la muerte [4]. Concentraciones ambientales superiores a 1/20 producirían la muerte de manera fulminante [5].

Se han citado casos en los que niveles relativamente bajos de carboxihemoglobina pueden desencadenar un cuadro de angor en sujetos con arterioesclerosis [6]. Goldfrank [7], cifra esta concentración tóxica por debajo del 10% de carboxihemoglobina. Niveles comprendidos entre el 10 y el 20 % de COHb pueden originar alteraciones visuales, vértigo, dolor abdominal y náuseas. Concentraciones entre el 20 y el 40% pueden provocar disnea, arritmia, síncope y vómitos. Valores superiores al 60% inducen convulsiones y coma [8], pudiendo desembocar en la muerte con cifras del 70- 80%. Para otros autores [9], valores de COHb inferiores al 2% resultarían prácticamente inocuas, pero cifras mayores del 40% podrían resultar mortales por asfixia. Una carboxihemoglobinemia del 2.5%, secundaria a una exposición durante 90 minutos a una concentración aproximada de 50 ppm de CO, puede producir un deterioro de la orientación temporal; cuando la concentración se aproxima al 5% se produce un deterioro de las facultades psicomotrices y por encima del 5% pueden aparecer alteraciones cardiovasculares. Es necesario tomar en consideración, a este respecto, que la producción endógena de monóxido de carbono en sujetos sanos representa una saturación de la carboxihemoglobina del 0.4-0.7%, pudiendo llegar al 7-9% en grandes fumadores [10], concentración ésta mucho más elevada que la encontrada por nosotros, que sólo alcanzó al 1.86% (±0.53) en fumadores de más de veinte cigarrillos al día [11]. Señalemos, igualmente, sin ánimo de ser exhaustivos en este tema, que para otros investigadores [12], tasas en sangre de carboxihemoglobina entre el 15-25% produce sintomatología consistente en cefaleas y náuseas. Niveles en torno al 30-40% producen cefaleas, vómitos, dificultad respiratoria, debilidad en los miembros inferiores y confusión mental, que impide a las víctimas escapar del ambiente contaminado. Cuando la concentración es superior al 45% aparece coma, acidosis metabólica de origen láctico, debida a la glucólisis anaeróbica, hipokaliemia, hipotensión, convulsiones, depresión respiratoria, edema pulmonar, alteraciones en el ECG (depresión del segmento ST, ondas T patológicas, taquicardia, fibrilación ventricular) y la muerte del individuo que suele ocurrir cuando se alcanzan tasas de COHb en torno al 60% [13] [14]. En la Tabla I se reproducen de forma esquemática estos síntomas. q

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Dirección para correspondencia:
Dr. Pedro Martínez-García.
Servicio de Clínica Médico Forense.
IML de Cádiz.
c/ Sanchez Barcaiztegui, nº 3-2º
Cádiz.
Tfno: 956 203 145-146

ENVIADO POR EL DIRECTOR DE PROCEDIMIENTOS POLICIALES PARIS - FRANCIA EDUARDO IZQUIERDO