SERVIR Y PROTEGER

SERVIR Y PROTEGER
"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

domingo, 17 de junio de 2012

AESINAN POLICÍAS CADA NUEVE DÍAS


Las trágicas historias se repiten, en promedio, una vez cada nueve días. Policías fuera de servicio son asesinados cuando son sorprendidos e intentan defenderse. La cifra es alarmante: ya son 18 los hombres de la Federal, Metropolitana y bonaerense muertos en la lucha contra el delito en lo que va del año.
Si esta proyección se mantiene hasta fin de año, es decir, 36 policías asesinados, se convertiría en el número más elevado desde 2003, año en que murieron 62 policías.
Según informaron fuentes de las policías Federal y Metropolitana a LA NACION, el 90 por ciento de los crímenes de policías ocurrieron cuando los uniformados estaban fuera de servicio.
La mayoría de los homicidios sucedieron cuando los policías intentaron resistir al robo de su vehículo o al ingreso de los delincuentes en sus casas. Según pudo saber LA NACION, la preocupación por los hechos hizo que la ministra de Seguridad, Nilda Garré, y el jefe de la Policía Federal, comisario general Enrique Capdevila, les recordaran a los oficiales y suboficiales de la fuerza que cuando no se está en servicio la portación de armas es voluntaria. Es más, en el Ministerio de Seguridad de la Nación se analiza disponer que cuando se termina la hora de servicio los policías dejen las armas reglamentarias y sus credenciales en lugares especialmente acondicionados en cada una de las dependencias. La idea tiene cierto consenso, pero un sector aún se opone.
"Queremos ayudar a los uniformados. La intención no es desarmar al policía, sino proteger su vida y que, mientras no trabajan, tengan un descanso adecuado", dijo a LA NACION un jefe policial que está al tanto de la iniciativa ministerial.
El mismo informante recordó que en Italia y en Corea del Sur está prohibido la portación de armas fuera de la hora de servicio.
De los 18 policías asesinados desde el 1° de enero hasta el martes pasado, ocho integraban las filas de la Federal, ocho de la bonaerense y dos formaban parte de la Metropolitana.
El jueves pasado, el diputado provincial por Nuevo Encuentro Marcelo Saín afirmó que hay que crear un "sindicato para la bonaerense". Y agregó: "Estas condiciones precarizadas de trabajo policial explican dos grandes tragedias en la provincia de Buenos Aires: una es el abuso de la fuerza, el gatillo fácil, el armado de causas sobre personas inocentes para poder sostener estadísticas eficaces y un montón de otros hechos que incluyen hasta desaparición de cuerpos. La otra cara de la moneda que convive con ésta es la realidad de los policías muertos en el cumplimiento de sus deberes".
Según un estudio de la consultora Nueva Mayoría, desde el 1° de enero de 1999 hasta el martes pasado fueron asesinados por la delincuencia 490 policías: 258 bonaerenses, 230 federales y dos de la Metropolitana.
Desde el regreso de la democracia, el peor año fue 2003 cuando fueron asesinados 90 uniformados; en 2001, hubo 80, y en 2002, hubo 62.
"Respecto del análisis de 2012, el estudio demuestra que el período que abarca del 1° de enero al 12 de junio se contabilizaron 18 policías muertos por la delincuencia: ocho federales, ocho bonaerenses y dos metropolitanos. El promedio de muertes en lo que va del año es de una cada 9 días. Los 18 muertos superan la cantidad anual registrada en 2005, cuando hubo 14; en 2006, con 15; 2008, con 17; 2011, con 14, e iguala a la del 2004", sostiene el estudio que Nueva Mayoría publicó en su página web.
"Los policías no están obligados a llevar armas cuando no están en el trabajo. Pero lo cierto es que uno es policía las 24 horas", afirmó a LA NACION el jefe de la Metropolitana, Horacio Giménez.
El segundo jefe de la fuerza de seguridad porteña, Ricardo Pedace, explicó: "Muchas veces, cuando los ladrones se dan cuenta de que sus víctimas son policías, no tienen piedad".
Fuentes policiales recordaron que hubo casos donde los delincuentes remataron en el piso a sus víctimas por el sólo hecho de ser policías. Por eso se piensa que si el uniformado deja su arma y su credencial en su lugar de trabajo se podrían evitar numerosas muertes.

PROBLEMA

"El problema es que muchas veces, un policía tiene que ir de su puesto de trabajo al lugar donde hace horas adicionales o viceversa, así que no le queda otra alternativa que viajar con el arma reglamentaria, su credencial y uniforme", dijo un comisario con muchos años de experiencia.
Anteanoche, durante un procedimiento en la villa 1-11-14, en el Bajo Flores, donde secuestraron más de 10.000 dosis de paco y se detuvo a 15 sospechosos, operativo a cargo de Drogas Peligrosas de la Policía Federal, el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, sostuvo: "En Capital Federal no tenemos un robo seguido de muerte, la verdad que no recuerdo cuándo fue el último caso".
Berni se olvidó del homicidio de Carlos Escobar, un oficial de la Policía Metropolitana que fue acribillado el 14 de abril pasado en Caballito cuando intentaron robarle su automóvil.
Cuando Escobar se identificó como policía, los delincuentes lo mataron de cuatro balazos.
Familiares de policías asesinados aún esperan justicia, como la de Diego De Andreis, agente de la comisaría 35a. que fue asesinado en agosto de 2010 en Pilar cuando se resistió a un asalto. El jueves próximo el Tribunal Oral en lo Federal N° 2 de San Martín comenzará a juzgar al acusado del crimen, Orlando Monzón.

MUERTOS EN 2012

  • Crístian Guillermo Guerrero 
    Cabo 1° Policia Federal - 6/1
  • Fernando Leguiza 
    Cabo Policía Federal - 8/1
  • Roberto Chavez 
    Cabo 1° Policía Federal - 12/1
  • Alejandro Valdez 
    Cabo Policía Federal - 16 / 1
  • Nestor Aranda 
    Teniente 1° Policía Bonaerense - 26/ 1
  • Martín Koztiuk 
    Principal Policía Bonaerense - 28/ 1
  • Diego Martín Burgos 
    Suboficial Policía Bonaerense - 7/3
  • Ernesto de Lamadrid 
    Cabo Policía Federal - 11 /3
  • Anibal García 
    Sargento Policía Bonaerense - 25/3
  • Alejandra Aranda 
    Inspectora Policía Federal - 10 / 4
  • Carlos Alfredo Escobar 
    Oficial Pol. Metropolitana - 14/4
  • Adrián Negron Fariña 
    Principal Policía Bonaerense - 27/4
  • Sergio Marini 
    Sargento Policía Sederal - 8/5
  • Saul Arturo Reyes Muñoz 
    Subteniente Policía Bonaerense - 28/5
  • Carlos Ruben Deynamaz 
    Sargento Policía Bonaerense - 12/6

jueves, 14 de junio de 2012

“LA DELINCUENCIA SE ASEMEJA A LAS VÍBORAS DE CASCABEL”: HERNÁNDEZ



De origen colombiano y ex integrante de la Policía Nacional, el ahora consultor de empresas privadas advirtió que estas prácticas, como el hallazgo de 49 torsos en el municipio de Cadereyta, son catalogadas como terrorismo y tienden a escalar en sus niveles de impacto.

Monterrey • La crueldad mostrada por la delincuencia organizada en sus ajustes de cuentas tendrá un ascenso a futuro, pronosticó el especialista en temas de seguridad, Orlando Hernández
De origen colombiano y ex integrante de la Policía Nacional, el ahora consultor de empresas privadas advirtió que estas prácticas, como el hallazgo de 49 torsos en el municipio de Cadereyta, son catalogadas como terrorismo y tienden a escalar en sus niveles de impacto.
“Es justamente lo que, buscando esa filosofía de que el más fuerte es el que tiene el poder y que el fin justifica los medios, acuden entonces a medios atroces como los que hemos visto y desgraciadamente no serán los últimos ni serán los peores”
¿Vienen cosas más fuertes todavía?
“Infortunadamente puede uno prever que hacia el futuro se presenten situaciones más delicadas”, expresó.
A juicio de Hernández, Nuevo León apenas ingresa al verdadero problema del crimen organizado, por lo que destacó la importancia de empezar a generar cultura de prevención desde la escuela.
Dijo que la delincuencia se asemeja en su actuar a las víboras cascabel: cuando están quietas viene el ataque.
“Cuando baja la situación de conflicto, cuando baja los índices, cuando baja la cantidad de acciones terroristas ahí hay que estar atento, porque muy probablemente viene un próximo hecho todavía más lamentable y mas atroz que el que ocurrió en el pasado”, detalló.
En su análisis, el especialista advirtió que la tarea de combate recae también en la sociedad y no únicamente en las autoridades.
FUENTE: MILENIO

ACCIONES METODOLÓGICAS EN LA ESCENA DEL CRIMEN



A los Señores foristas. Adjunto, un interesante gráfico de preservación de la escena del crimen enviado por 
Andres Penachino de Argentina

martes, 5 de junio de 2012

RECONSTRUCCIÓN DE LOS HECHOS





A traves del estudio de los proyectiles, armas, elementos impactados y heridas, es posible llegar a reconstruir la mecanica de los hechos, a fines de determinar la viabilidad de las alegaciones de los implicados y grados de culpabilidad en hechos criminales o accidentales.

INTRODUCCION
El enorme progreso tecnológico experimentado por nuestro siglo ha acarreado, por una parte, el nacimiento de nuevas ciencias y, por otra, el desarrollode ciencias cuyos orígenes no se remontan más allá del siglo pasado.
En este último caso se encuentra la Criminalística, que es una disciplina o una rama cualquiera del conocimientohumano. Pero cabria preguntarse si la Criminalística, rama del conocimiento humano, es una ciencia o técnica, respondiendo afirmativamente en ambos sentidos. Efectivamente, la Criminalística es una verdadera ciencia, en cuanto que consta de un conjunto de conocimientos verdaderos o probables.
Pero el presente trabajo de investigación hablaremos de una de sus rama mas importante que es la Balística Forense, cuyo concepto, objeto de estudio, metódico y fin trataremos de aclarar en el presente trabajo.
ANTECEDENTES HISTORICOS
Cuando hoy en día surge una investigación relacionada con la utilización de armas de fuego todos sabemos, más o menos, que no hay dos armas que dejen idénticas marcas en la munición empleada. Y que, mediante el estudio de las lesiones dejadas en el proyectil cuando éste se desliza por el ánima del cañón, o las producidas en la vaina, por la rampa de alimentación, las paredes de la recámara, la culata de cierre, la aguja percutora, el extractor y el expulsor, se puede llegar a deducir el arma que realizó el disparo.
Esto que a nosotros nos parece una perogrullada, fue para nuestros antecesores un largo camino a recorrer hasta dar con los procedimientos técnicos que permitieran afirmar con rigor científico qué arma fue la empleada para realizar los disparos.
A continuación vamos a dejar un poco de lado las cuestiones técnicas de la "balística forense", para centrarnos preferentemente en la historia de su nacimiento.
El primer intento con éxito del que se tiene constancia, al descubrirse al autor de un crimen realizado con un arma de fuego, data de los comienzos del siglo XIX.
En el año 1835, y en la ciudad de Londres no había cuerpo de policía, tan solo un pequeño grupo de "ayudantes" reclutados por Hemry Fielding -juez de paz de Wesminster-, a los que se les conocía como los Bow Street Runners, y que se dedicaban a investigar los crímenes utilizando métodos poco ortodoxos, e incluso alguna vez que otra no muy legales.
Henry Goddard, uno de estos "peculiares investigadores", al observar una bala extraída del cuerpo de una víctima de un asesinato, se percató de la existencia de una llamativa protuberancia o abultamiento en la misma.

Dado que por aquélla época las armas de fuego eran de avancarga y los tiradores habitualmente hacían mediante un molde o turquesa sus propios proyectiles, nuestro avezado investigador pensó que si encontraba el molde encontraría al asesino.

Con ésta idea, Goddard se lanzó a registrar las casas de los sospechosos, y cuando procedía al registro de la vivienda de uno de ellos, al examinar el molde con el que fabricaba las balas de plomo el morador de la misma, nuestro avezado investigador pudo observar que en el interior de la turquesa había una pequeña hendidura.
Procedió a fabricar un proyectil y al compararlo con el que se extrajo del cuerpo de la víctima pudo ver que los abultamientos de ambas eran idénticos.

Esto, y suponemos que un poco de "presión", hizo que el asesino confesara su crimen.

Caso resuelto.
En este primer caso, podemos decir que el rigor científico brilló por su ausencia, sólo la suerte y la intuición se aliaron para llegar al acierto policial que convertiría a Goddard -sin que tuviera consciencia de ello- en el precursor de lo que llegaría a ser un nuevo método para la investigación de los crímenes cometidos con armas de fuego.
Dejaremos pasar el tiempo y algunos casos resueltos con mayor o menor rigor científico, hasta situarnos en la Alemania de 1898.
Un médico forense berlinés, el Dr. Paul Jeserich, asistía en calidad de experto al tribunal de la ciudad alemana de Neuruppin en un caso de asesinato.
Durante el proceso le mostraron a Jeserich un proyectil extraído del cuerpo de la víctima, y el revolver propiedad del acusado. Nuestro doctor era partidario de la teoría que afirmaba que el proyectil al recorrer el ánima del cañón y rozar con las estrías de éste a gran presión, sufría una serie de lesiones y por lo tanto si se realizaba otro disparo con el arma del criminal, el deslizamiento por el ánima del cañón produciría unas lesiones en la bala iguales a las que tenía la extraída del cuerpo de la víctima, siempre y cuando el arma empleada fuera la misma.
Con esta idea realizó un disparo de prueba, fotografió las dos balas, amplió las fotos y sorpresa, se dio cuenta de que las lesiones dejadas por las estrías y los campos del ánima del cañón en la "bala testigo", eran idénticas a las que tenía la "bala dubitada".
Comienza el siglo XX, y poco a poco otros investigadores fueron creando nuevos métodos de investigación, que irían dando a conocer en sus asesoramientos a los tribunales de justicia. Uno de ellos, Richard Kockel, siendo director del instituto forense de la ciudad de Leipzig, efectuó las primeras pruebas del "desarrollo" del cuerpo de la bala realizando negativos de la misma en láminas de cera y óxido de cinc.
El profesor Balthazard a quien llamó la atención que en el culote de la vaina existieran una serie de marcas y que éstas eran producidas al incidir sobre él la aguja percutora en el momento del disparo. Y eso no era todo. La culata del cierre de la recámara también producía una serie de lesiones en el culote del cartucho, e incluso el extractor y el expulsor dejaban marcas características en la vaina. Balthazard había descubierto un camino muy importante, pero a causa del comienzo de la I Guerra Mundial estas investigaciones fueron abandonadas.
Va pasando el tiempo y llegamos al año 1917. Entra en escena uno de los grandes pioneros de la balística forense: Charles E. Wite. Su historia se mezcla con la balística, cuando como funcionario del ministerio público del estado de N.Y., asistió como ayudante al Presidente de la Comisión de Investigación nombrada por el Gobernador del Estado, encargada de revisar la no muy fiable sentencia dictada por un tribunal del condado de Orleans en el proceso que investigó y juzgó el caso del doble asesinato cometido en la noche del 21 de marzo de 1.915 en una granja del pequeño pueblo de West-Shelby, en donde su propietario Charles B. Phelps y su ama de llaves Margarett Walcott fueron asesinados a tiros con un arma del calibre 22.
Dos trabajadores de la granja Charles E. Stillow y su cuñado Neldon Green, fueron acusados y condenados en un proceso que estuvo repleto de irregularidades.
Del cuerpo de Charles B. Phelps se extrajeron tres balas del calibre 22, y a Stillow, se le requisó un revolver del mismo calibre. El fiscal del caso contrató a Albert Hamilton, uno de los abundantes y poco fiables "expertos" en balística que pululaban en aquélla época alrededor de los tribunales de justicia de los EE.UU ofreciendo sus servicios para asesorar como "técnicos en balística", y que en la mayoría de los casos siempre se inclinaban a dar la razón a la parte que los contrataba.
Hamilton, tras inspeccionar el revolver de Stillow y observar mediante un microscopio los tres proyectiles extraídos del cadáver, realizó un dictamen demoledor para los acusados. Dijo que junto a la boca del cañón del revolver había una muesca, y ésta misma muesca aparecía marcada en las balas, lo que le sirvió para decir que: "las balas asesinas sólo pudieron ser disparadas por el revolver del acusado".
Gracias a este dictamen tan demoledor como falso, los acusados fueron condenados a la silla eléctrica.
Al proceder a la revisión del caso, la Comisión que había nombrado el gobernador Whitmann, no fiándose del dictamen de Hamilton, mandó efectuar varios disparos de prueba para obtener balas testigo, que posteriormente fueron mandadas junto con las dubitadas, a la compañía óptica Bausch & Lomb, con el encargo de buscar las muescas que Hamilton dijo haber encontrado.
Mediante un estudio con los aparatos ópticos mas precisos de que se disponía intentaron localizar las muescas, no siendo capaces de dar con ellas ni en las balas extraídas del cadáver ni en las que se obtuvieron en los disparos realizados de prueba.
Sin embargo, se efectuó un importante descubrimiento. Tanto las balas del crimen, como las de prueba tenían cinco estrías, pero con una gran diferencia: las estrías del arma de Stillow eran normales y regulares, y así se podía apreciar en las balas obtenidas al efectuar los disparos de prueba, pero en las balas dubitadas había quedado marcado un campo intermedio de una anchura anormal. El arma utilizada para cometer el crimen tenía un defecto de fabricación que no tenía el arma propiedad de Stillow.
Stillow fue declarado inocente, pero había pasado tres años en presión estando a punto de morir en la silla eléctrica a causa de un falso informe de un no menos falso especialista en balística.
Charle E. Waite, quedó muy impresionado a causa de lo ocurrido, y se prometió a sí mismo que intentaría dar con un sistema fiable y capaz de identificar el arma utilizada en un crimen mediante el estudio del cartucho empleado.
Con esta idea en mente se lanzó a visitar las fábricas de armas más importantes de los EE.UU y a continuación las europeas, solicitando los datos exactos de las características de las armas que fabricaban. A finales de 1923, después de cuatro años de viajes e intenso trabajo realizó un gran descubrimiento: ¡No había ni un solo modelo que fuera exactamente igual a otro! Había diferencias en los calibres, en el número y orientación de las estrías, de manera que estas podían estar orientadas a izquierda o a derecha, y sus ángulos de torsión podían ser distintos.
Waite con todos estos datos de fabricación realizó una especie de altas o catálogo técnico de la mayoría de las armas existentes en aquella época, recogiendo los "caracteres de clase" que definen a todas las armas que son de un mismo tipo, marca y modelo, pudiendo llegar a determinar mediante la observación y posterior consulta de las lesiones producidas por estampación en la vaina, o por deslizamiento en la bala, qué modelo de arma había sido empleado en un crimen, llegando a diferenciar si el cartucho empleado procedía de un revolver Colt Army Mod. 1873 ó de un Smith Wesson Ejército Nº3.
Pero estos resultados aparentemente satisfactorios sólo solucionaban una parte del problema, puesto que no era factible diferenciar un Colt Army Mod. 1873 de otro Colt Army Mod. 1873.
Hacía falta encontrar unos "caracteres individualizantes"(4) que permitieran distinguir dos armas del mismo tipo, marca y modelo.

La solución a este nuevo problema la encontró observando el proceso de fabricación del cañón de una pistola.

El cañón es fabricado y pulido en un bloque cilíndrico de acero, al que mediante una cortadora automática de acero se procede a labrar en él las estrías. Aunque en este proceso se utilizan máquinas de gran calidad y precisión, durante el mismo hay que interrumpir frecuentemente el trabajo para afilar las cuchillas de las máquinas.
Si se observa al microscopio el filo de la cuchilla de una cortadora se verá que este no es recto, sino dentado. Por lo tanto, el orden y la medida del dentado es forzosamente distinto en cada filo produciéndose cada vez que estos son afilados cambios en los mismos que luego podrán ser observados en cada una de las estrías.
Si a todo esto se le suma la acción abrasiva, causada por las virutas de acero que se producen en el proceso y que la cortadora empuja a lo largo del interior del cañón durante la fabricación del mismo, nos dará como resultado en cada arma unas características que no se repetirán jamás.
Si tenemos en cuenta que la bala al pasar por el ánima del cañón sufre dos tipos de lesiones: las primeras causadas por las estrías del ánima, que en la bala se convertirán en campos, y las segundas causadas por los campos del ánima, que darán como resultado las estrías en la bala, podemos llegar a decir que la bala, después de recorrer el ánima del cañón, se convierte en el negativo de éste.
Aquí estaba la solución, ahora sólo era preciso encontrar éstas mismas diferencias en las balas. Y esto sólo era posible con un buen microscopio.

Waite explicó su idea al óptico Max Poser y le pidió que le fabricara un microscopio para poder verificarla. El óptico le fabricó un microscopio dotado con un soporte que mantenía sujeta la bala, y con una escala de medición que permitía medir las lesiones mas insignificantes que existieran en la misma.

Waite avanzaba poco a poco, pero por el camino correcto, cuando entusiasmados por el desarrollo de las investigaciones, se le unieron el físico John H. Fisher y el químico y gran especialista en microfotografía Philipp O. Gravelle. Gracias a esta unión nació en Nueva York el primer instituto de balística forense del mundo Bureau of Forensic Ballistics. El gran salto se había dado.
Fisher aportó a la investigación dos grandes inventos, con el primero de ellos desarrollado basándose en la idea del Citoscopio médico, construyó un aparato que servía para ver con todo detalle el interior del cañón de un arma de fuego.
Nacía el Helixómetro.
La segunda aportación fue un nuevo microscopio calibrador con una mayor precisión que el fabricado anteriormente por Poser, y que permitía medir con muchísima más precisión los campos intermedios, las estrías, y la orientación de las mismas.
Con éste nuevo microscopio Gravelle pudo observar gran cantidad de proyectiles disparados por distintas armas de un mismo modelo. Pero no estaba del todo satisfecho, puesto que para comparar un proyectil con otro había que observarlos por separado lo cual suponía mayor imprecisión que examinándolos a la vez.
Gravelle se puso a pensar y se le ocurrió la idea que daría a la balística uno de los fundamentos científicos mas importantes.
Cogió dos de los microscopios calibradores y los unió mediante un dispositivo óptico gracias al cual se podían observar dos proyectiles juntos superponiéndolos en una sola imagen y lograr que ambas giraran de manera que se pudieran comprobar viendo las coincidencias y diferencias que hubiera en las mismas.
El microscopio comparativo de Gravelle veía la luz.
Por estas fechas al equipo de Waite se unió un nuevo miembro el doctor Calvin Godarte que al poco tiempo de manejar el microscopio comparativo podía distinguir si una bala dubitada y una testigo habían sido disparadas por la misma arma. Y eso no era todo. Goddart siguiendo el camino que había iniciado el profesor Balthazard, comenzó a observar el culote de las vainas disparadas encontrando que las lesiones producidas por las máquinas empleadas en la fabricación de la aguja percutora o del bloque de cierre del arma que había realizado el disparo, coincidían con las lesiones que aparecían en el culote de la vaina empleada.

Desde 1925, en que Gravelle inventó el microscopio comparativo, hubo que esperar a la primavera de 1927, cuando en el proceso Sacco-Vanetti, Calvin Godarte lo dio a conocer realizando con él un dictamen modélico en la historia de la Balística Forense.
CLASES DE BALISTICA FORENSE
La balística estudia el movimiento y comportamiento de los proyectiles.
PARA SU ESTUDIO SE DIVIDE EN:
Balística interior: Estudia el movimiento del proyectil en el interior del cañón.
Balística exterior: Estudia el desplazamiento del proyectil durante su trayectoria en el espacio.
Balística de efectos: Relaciona la acción y consecuencias originadas por los proyectiles cuando se impactan.
Balística forense: Es una rama especializada de la Criminalística encargada de investigar el comportamiento simple o complejo de las balas y el examen de las trazas relacionadas con el uso de armas de fuego.
Tiene como propósito establecer por medio de procedimiento técnico, la correlación y procedencia de los indicios intrínsecos con las armas de fuego como son, los casquillos y las balas que son recolectadas durante una investigación Criminalística.
Balística comparativa: Se aplica al tratamiento físico de los indicios. Consiste en la búsqueda, detección y comparación de particularidades especiales, que identifiquen el arma con respecto a los casquillos cuyas marcas especificas quedan impresas durante el proceso de la acción conocida como disparo.
Uno de los indicios que pueden brindar una información importante es el casquillo que consiste en un tubo cilíndrico, generalmente de latón, cerrado en sus extremos a fin de contener la carga de proyección y alojar en el extremo anterior parte del proyectil ; consta de cuerpo boca y culote o base del casquillo.
En el se estudian las huellas de rozadura dejadas por las piezas de choque y eyección del arma, además las asperezas características de la aguja del percutor.
Las marcas del extractor pueden determinar la posición del casquillo antes del disparo, las cuales se encuentran en la parte delantera del borde posterior del casquillo, y con la luz oblicua resalta brillante contra el fondo ahumado y oxidado del casquillo.
LA BALISTICA FORENSE
Es la rama de la Criminalística que se encarga del estudio de las armas de fuego, de los fenómenos en el momento del disparo, de los casquillos percutidos, de los proyectiles disparados, de la trayectoria de estos últimos y de los efectos que producen.
La Balística Forense en general se divide en: Balística interior, Balística exterior y Balística de efectos
APLICACIÓN DE LA BALISTICA FORENSE
El perito en Balística participará en aquellos hechos en que se encuentren armas de fuego o elementos relacionados con ellas. Es frecuente que se solicite su intervención en delitos como el asalto con arma de fuego, homicidios, suicidios, lesiones, portación ilegal de arma, daño en propiedad ajena, amenazas y otros más donde exista evidencia que conduzca a la realización de estudios en el laboratorio de Balística.
Normalmente, el perito en Balística desempeña sus actividades en el laboratorio. La mayor parte de los dictámenes que se realizan en esta materianecesitan apoyarse en equipos como el microscopio de comparación y la tina de disparos.
También requieren de información bibliográfica auxiliar o que se encuentre capturada en el sistema computarizado de información
Las armas de fuego y los elementos fabricados para ser disparados por ellas constituyen los elementos naturales de estudio del perito en esta especialidad. También constituyen factores de análisis los fenómenos que se originan en el interior del ánima del cañón, desde que se produce el disparo hasta que la bala abandona la boca del cañón. Se estudian los movimientos del proyectil en el aire, una vez que este ha dejado la boca del cañón del arma y el contacto que tuvo con uno o varios cuerpos hasta quedar en estado de reposo.
Se ha llegado a considerar conveniente la participación del experto en Balística durante la "reconstrucción de los hechos", en algunos casos. Su presencia permite obtener una apreciación más objetiva de las condiciones y sucesos. De esta manera, proporcionará mayores elementos para la elaboración del dictamen.
LA INTERVENCION DEL PERITO EN EL HECHO DELICTIVO
La actuación pericial en materia de Balística se basa en la existencia de armas de fuego, cartuchos útiles, proyectiles y casquillos. Sin la presencia de este material, la intervención pericial no podría llevarse a cabo.
El tiempo de intervención del perito se encuentra determinado por el número de elementos aportados y el tipo de estudios correspondientes que sean requeridos.
Como se han mencionado con anterioridad, los resultados del dictamen se obtienen en relación directa con el material que se ha proporcionado para el estudio. Por eso pueden surgir las siguientes hipótesis:
Material que se envía:
* Un arma de fuego. Resultados que arrojará el dictamen:
Características generales, estado de funcionamiento y condición de acuerdo con la Ley de Armas de Fuego y Explosivos en vigor.
* Cartuchos o casquillos. Resultados del dictamen:
Calibre y características especiales, así como la reglamentación de la ley citada.
* Proyectiles (Balas, fragmentos u otros). Resultados del dictamen:
Se establece su origen, se determina su calibre, si fueron o no disparados por una misma arma. Se puede mencionar la probable marca y modelo del arma que los percutió.
* Expediente completo. Resultados que arrojará el dictamen:
Pueden obtenerse todos los resultados antes mencionados, si se remite con los estudios de Criminalística de Campo, Balística, necropsia, pruebas dequímica, armas, fragmentos, declaraciones, actuación de los que intervinieron en las declaraciones, con lo que podría llegar ser determinante para establecer la posición victima-victimario.
LA BALISTICA EN LA ACTUALIDAD
Es una disciplina científica  que se ocupa de investigar el alcance, la dirección y los efectos que producen los proyectiles, misiles.
También en los hechos criminales producidos por armas de fuego la investigación se inicia en el escenario criminal:
1. Protección del lugar del crimen (acordonamiento).
2. Fijación probatoria (registro fotográfico y descripción Planimétrica).
3. Modelado.
4. Informe medico legal.
5. Localización y colección de indicios.
6. Remisión de indicios al laboratorio.
La balística se divide en dos balísticas internas y externa.
Balística Interna: Es aquel proceso que se inicia cuan do la persona que utiliza el arma, presiona la cola del disparador y su fuerza se transmite hasta la acción del percutor o del martillo en un revolver o en un fusil, todo este proceso en forma concluyente origina la expansión de ruidos y partículas del proyectil.
Balística Externa: Es la que estudia las leyes que originan o rigen el movimiento del proyectil  en toda su trayectoria, desde que sale de la boca del cañón y el impacto que ocasiona el proyectil donde se toma en cuenta la distancia del arma y el objeto deseado.

Fuente: Dr. Luís Alfredo Alarcón Flores
Abogado, Magíster y Doctor en Derecho
Conciliador - Arbitro

OTRAS:

No se tiene conocimiento exacto de cuándo se aplicaron por vez primera los conocimientos criminalísticos en la resolución de los delitos.

• 800 A.C. Isla de Borneo (pala ensangrentada).
• Roma y Grecia. Primeros estudios tanatológicos.
• 1248 D.C. China. Tratado legal para examinar a las víctimas de homicidio y asalto (Hsi-uanlu).
En la literatura existen numerosos referentes al respecto:
• Enrique V, de William Shakespeare (1525).
• Zadig, de Voltaire (1747).
• Las aventuras de Caleb Williams, de William Godwin (1794).
• Edgar Allan Poe, Arthur Conan Doyle.

En el desarrollo y evolución de la Criminalística, podemos distinguir dos etapas:

1. ETAPA EQUIVOCA. Eugene Francois Vidoq (1811).
2. ETAPA CIENTIFICA. Alphonse Bertillon (1879), Juan Vucetich (1892), William Herschel, Francis Galton.

El término Criminalística, es aplicado por primera vez en la provincia de Graz, Australia, en 1894, por el juez de instrucción Hans Gross, quien reunió y aportó conocimientos muy valiosos para ser aplicados en la pesquisa criminal. Gross estaba convencido que la resolución de los crímenes debía ser resuelta mediante la intervención de los conocimientos científicos, haciendo a un lado la intuición y las suposiciones. El fruto de su razonamiento fue plasmado en su libro “Manual del Juez de Instrucción”, que fue publicado por primera vez en 1894. En 1900 Lázaro Pavila lo editó en México, con una traducción al español de Máximo Arredondo, bajo el titulo de “Manual del Juez”.
.
En aquella época, la Criminalística sólo era una disciplina con un conjunto de técnicas y conocimientos aplicables principalmente en el lugar de los hechos sin ninguna sistematización clara, no muy comprobados ni verificables y bastantes falibles, pero que eran útiles para la administración de la justicia. A partir del siglo XX, con las aportaciones de los estudiosos que se interesaron profundamente en ella, ésta evolucionó y se ha venido conformando más homogénea y científicamente, tanto que, en la actualidad, ha sido considerada dentro del marco de las ciencias penales por el eminente jurista Luis Jiménez de Asúa. Por lo tanto la Criminalística es un auxiliar de las ciencias penales, es decir, ayuda a la administración de justicia.
2. Definición actual de la Criminalística
El vocablo Criminalística proviene del latín CRIME e INIS, que significa delito grave, así como de los sufijos griegos ISTA e ICA que significan ocupación u oficio.
En las concepciones actuales sobre la Criminalística existen algunos puntos de controversia. Por una parte, algunas definiciones consideran a la Criminalística como auxiliar del derecho penal, mientras otras consideran que es aplicable en el derecho en general. El doctor Rafael Moreno González, tratando de ser muy explicito, presenta una definición simple pero útil: “la ciencia del pequeño detalle”. César Augusto Osorio y Nieto señala que es “la disciplina o conjunto de conocimientos que tiene por finalidad determinar, desde un punto de vista técnico pericial, si se cometió o no un delito, cómo se llevó a cabo y quién lo realizó”.

En el marco actual, podemos definirla como: “La disciplina auxiliar del Derecho Penal que aplica los conocimientos, métodos y técnicas de investigación de las ciencias naturales en el examen del material sensible significativo relacionado con un presunto hecho delictivo, con el fin de determinar su existencia, o bien reconstruirlo, para señalar y precisar la intervención de uno o varios sujetos, llegando así a la verdad histórica del hecho”

3. Deontología.
La deontología es el estudio de la conducta y la moral profesional. Para que el Perito desempeñe su cargo, deberá reunir una serie de cualidades además de las que le solicita la ley:
1. Pericia

2. Honestidad
3. Prudencia
4. Imparcialidad
5. Veracidad
6. Lealtad

4. Marco legal.
La actuación del Criminalista, y de los Servicios Periciales en general, está fundada en la legislación  debido a que brindan apoyo a los órganos encargados de impartición de justicia.


5. Metodología de la investigación Criminalística.
La Criminalística, como todo conjunto de conocimientos cuya aplicación tiende a un fin, posee una metodología basada en las ciencias naturales.

Entenderemos por Metodología Científica, el conjunto de procedimientos que permiten llegar al conocimiento de la verdad objetiva en el campo de la investigación científica. Su objeto material es la actividad cognoscitiva del hombre en la esfera de las ciencias. Su objeto formal es la adecuada ordenación de dicha actividad para la obtención de la verdad.
La Metodología científica de divide en:
a) Metodología General, la cual se ocupa de los métodos y procedimientos aplicables en común a todas las ciencias.
b) Metodología especial, que consiste en la adaptación de dichos principios y procedimientos generales a las características y exigencias de cada ciencia en particular, surgiendo así la metodología física, química, biológica, etc.

El Método, en consecuencia con su raíz etimológica, el camino más seguro y expedito para llegar en feliz término a la obtención de la verdad.

Los más importantes procedimientos aplicables en común a todas las ciencias y que constituyen, por tanto, los componentes principales de la metodología científica general son:
Análisis, o la descomposición de un todo en sus partes
Síntesis, o la reunión de las partes para integrar un todo.
Demostración, o la obtención de una verdad desconocida a partir de dos o más verdades conocidas.

El conocimiento científico se distingue del conocimiento vulgar en que no persigue inmediatamente fines prácticos, sino teórico. Es además objetivo, metódico, crítico, fáctico, claro, preciso, comunicable por esencia, experimentablemente verificable, sistemático, general, legal y predictivo.

Hablaremos de Método científico cuando se trate de un procedimiento lógico y ordenado que los estudiosos de la ciencia usan en sus investigaciones. Sus periodos son:
1. Planteamiento del problema.
2. Recopilación de datos (requiere de una observación metódica-completa-reflexiva).
3. Ordenación y clasificación de los datos para descubrir correlaciones y consecuencias uniformes.
4. Diseño de la comprobación de la hipótesis.
5. Deducción.
6. Verificación o comprobación de la misma.

Para Rafael Moreno González, el Método Inductivo y el Método Deductivo constituyen los dos procedimientos que más frecuentemente emplea la Criminalística.

El primero es aquel que se utiliza estudiando un hecho particular y controlando todas sus variables se llega a establecer una ley general (de lo general a lo particular)
El segundo es aquel que se utiliza para interpretar hechos particulares a través de una ley general establecida y derivada de hechos similares al del objeto de estudio.

El método inductivo tiene tres etapas:

1. Observación.
2. Hipótesis.
3. Experimentación

6. Objetivos y principios de la Criminalística.
Se reconocen cinco objetivos generales de la Criminalística:

1. Investigar técnicamente y demostrar científicamente la existencia de un hecho en particular, que probablemente sea delictivo.
2. Determinar los fenómenos ocurridos y reconstruir el mecanismo del hecho, señalando los instrumentos u objetos de ejecución, sus manifestaciones y las maniobras que se pusieron en juego para realizarlo.
3. Aportar evidencias, coordinar técnicas y sistemas para la identificación de la víctima.
4. Aportar evidencias para la identificación del o los presuntos autores.
5. Aportar pruebas indiciarias para probar el grado de participación del o los presuntos autores y demás involucrados.

El fin mediato de la Criminalística (llegar a la verdad objetiva del hecho) se consigue respondiendo 7 preguntas de oro:
1. ¿Qué? Qué es lo que sucedió.

2. ¿Quién? Identidad de los sujetos (activos y pasivos) involucrados.
3. ¿Cómo? Tipo de acciones que se presentaron.
4. ¿Cuándo? Momentos de los hechos. Ayuda a establecer la relación lógica entre la declaración de los testigos y de los presuntos responsables.
5. ¿Dónde? El lugar de los hechos de donde se obtienen elementos técnicos para ser sometidos a estudios.
6. ¿Con qué? Instrumentos con los que se generó el hecho.
7. ¿Por qué? Elementos de carácter material, mas no de significación casual que sirvieron como elementos de comportamiento.

La Criminalística se basa en 4 principios:
1. Principio de intercambio. En 1910 el criminólogo francés Edmund Locard observó que todo criminal deja una parte de sí en la escena del delito y se lleva algo consigo, deliberada o inadvertidamente. También descubrió que estos indicios pueden conducirnos a su identidad. El razonamiento lógico de Locard constituye hoy en día la piedra angular de la investigación científica de los crímenes.

2. Principio de correspondencia. Establece la relación de los indicios con el autor del hecho. Por ejemplo: si dos huellas dactilares corresponden a la misma persona, si dos proyectiles fueron disparados por la misma arma, etc.
3. Principio de reconstrucción de hechos. Permite deducir a partir de los indicios localizados en el lugar de los hechos, en qué forma ocurrieron éstos.
4. Principio de probabilidad. Deduce la posibilidad o imposibilidad de un fenómeno con base en el número de características verificadas durante un cotejo.

Otros autores identifican tres principios más, cuya definición suele ser confusa con los anteriores:

1. Principio de uso.
2. Principio de producción
3. Principio de certeza

7. Clasificación de la Criminalística.
Ésta se clasifica según el lugar donde se realice la investigación, y puede ser:
DE CAMPO. La Criminalística de Campo es la disciplina que emplea diferentes métodos y técnicas con el fin de observar, fijar, proteger y conservar el lugar de los hechos. También se encarga de la colección y embalaje de los índicos relacionados con los hechos que se investiga, para posteriormente realizar un examen minucioso.

Dada la evolución científica de la investigación criminal, debe darse mayor atención al lugar del hecho o del hallazgo para localizar, recuperar y documentar evidencias que, posteriormente, serán examinadas por peritos en los laboratorios forenses, ya que la habilidad del laboratorista para proporcionar interpretaciones científicas depende en gran medida de un trabajo eficiente del equipo investigador de campo, el cual tiene que estar bien adiestrado, coordinado y debidamente provisto de los implementos y utensilios necesarios para una recolección adecuada de las evidencias.

DE LABORATORIO. Es la parte de la Criminalística que utiliza todos los métodos y técnicas de laboratorio para el estudio, análisis e identificación de los indicios y evidencias encontrados en el lugar del hecho o del hallazgo. La Criminalística de laboratorio tiene sus inicios en 1910 al fundarse en Francia el primer laboratorio forense por Edmund Locard.

Desde entonces y hasta la fecha, han sido instalados en todo el mundo diferentes tipos de laboratorios con características y funciones muy especiales, los cuales dependen tanto de los recursos económicos del país como de los delitos que se investiguen. Existen los muy sofisticados y completos, como los de la Policía Científica y Técnica Francesa y los de la Oficina Federal de Inteligencia norteamericana (FBI). El FBI, después de consultar a expertos de diversas áreas científicas por indicación de su primer director J. Edgar Hoover, logró integrar un laboratorio específico de ciencias forenses que inició sus trabajos en 1932 y es, a la fecha, uno de los más reconocidos en el mundo.
En cualquier parte del mundo, los laboratorios forenses están organizados dependiendo del potencial económico del país, así como de sus necesidades, pero siempre considerando que cada evidencia encontrada en el lugar del hecho requerirá su traslado al laboratorio para su estudio con el propósito de lograr su identificación, clasificación, comparación y su relación con el hecho.
Por lo que será necesario contar con áreas especificas, personal altamente calificado y equipo moderno para aportar elementos suficientemente científicos en la investigación.
Balística forense.

Documentoscopía.
Dactiloscopía (papiloscopia)
Grafoscopía.
Explosivos e Incendios.
Fotografía Forense.
Accidentología Vial.
Toxicología Forense.
Hematologia.
Genética.
Medicina Forense o Legal.
Arte Forense (Retrato Hablado).
Antropología Forense.
Química Forense.

9. Lugar de la investigación (sitio del suceso)
Este se clasifica de acuerdo a sus características, y puede ser:
1. LUGAR DE LOS HECHOS. Es el sitio donde se ha cometido un hecho que puede ser delito.

2. LUGAR DEL HALLAZGO. Corresponde a un espacio en donde encontramos los indicios que puedan estar relacionados con algún hecho -por ejemplo el hallazgo de un cadáver-, pero este sitio no va a corresponder al lugar donde sucedió el presunto hecho delictuoso.

Algunos estudiosos de la Criminalística, han convenido recientemente en una tercera posibilidad, conocida como LUGAR DE ENLACE. Este frecuentemente es el medio en el que se transporta un indicio del lugar de los hechos al lugar del hallazgo.
Los lugares de investigación se clasifican en tres tipos; de acuerdo con sus condiciones y características pueden ser:

Lugares cerrados
• Casa-habitación
• Oficinas
• Bodegas
• Vehículos
• Reclusorios
Lugares públicos cerrados:
• Centros comerciales
• Bancos
• Escuelas
• Baños públicos

Lugares abiertos

• Vía pública
• Carreteras
• Parajes
• Ranchos
• Barrancas
• Parques
Lugares públicos abiertos:
• Gasolineras
• Plazas
• Estacionamientos

Lugares mixtos.

• Casa-habitación, vía pública
• Vía pública, casa habitación
• Bancos, estacionamientos.

En los lugares cerrados y mixtos es factible que se encuentren los agentes de producción a la vista o escondidos en el propio escenario; pero en lugares abiertos es probable que principalmente los agentes mecánicos estén ausentes, aunque no en todos los casos, en virtud de que en algunas ocasiones el autor del hecho huye con el arma para ocultarla o para deshacerse de ella una vez que está alejado del escenario, o en su caso para conservarla, todo depende si se trata de delincuentes habituales, reincidentes u ocasionales.
El lugar de investigación y los indicios . (sitio del suceso)
Protección del lugar de investigación.
Es la primera fase de la investigación Criminalística, y tiene como objetivo la preservación del lugar y de los indicios para evitar toda alteración posible que pueda desvirtuar o dificultar nuestra labor.

Esta protección estará a cargo de la primera autoridad que tenga conocimiento del hecho, sea la Secretaría de Seguridad Pública, la Policía Judicial e incluso civiles o personas externas a la investigación (como familiares, amigos, seguridad privada). Posteriormente tomará cargo el Ministerio Público y finalmente los Servicios Periciales.
Este procedimiento metodológico en ocasiones no se lleva a cabo con todo rigor debido a situaciones ajenas a la autoridad ministerial, lo cual puede ocasionar transformaciones o alteraciones que pueden ser de distintas naturalezas:
1. Intencionales. Suele ser cometida por los probables responsables o familiares de las víctimas con intereses varios (pólizas de seguro, herencias, prejuicios sociales, religiosos, robos, etc.)
2. No intencionales. Suele ser cometida por personal de Seguridad Pública, Policías Auxiliares, Servicios de Emergencias, bomberos, familiares, periodistas y curiosos.
3. Por causas naturales (lluvia, polvaredas, fuegos, etc.)
4. Por desconocimiento, impericia o inexperiencia del propio investigador.

La investigación arrojará si la alteración se debió a una de estas causas.
Ya en el lugar de investigación, deberá permanecer única y exclusivamente el personal que tenga injerencia en el hecho, y más específicamente el que tiene que ver con la localización, fijación y levantamiento de indicios.
Personal que participa en el lugar de investigación y sus funciones.

1. El Ministerio Público
2. Policía Judicial (auxiliar directo del M.P.)
3. Servicios Periciales (auxiliar directo del M.P.)
• Bomberos (auxiliar indirecto del M.P.)
• Servicios de Salud (auxiliar indirecto del M.P.)
• Protección civil (auxiliar indirecto del M.P.)
10. Indicios.
El término indicio proviene de latín indicium, que significa signo aparente y probable de que existe alguna cosa, y a su vez es sinónimo de señal, muestra o indicación. Por lo tanto, es todo material sensible significativo que se percibe con los sentidos y que tiene relación con un hecho delictuoso.

Desde el punto de vista criminalístico, se entiende por indicio todo objeto, instrumento, huella, marca, rastro, señal o vestigio, que se usa y se produce respectivamente en la comisión de un hecho, sin importar cuán pequeño sea. Su estudio nos puede ayudar a establecer la identidad del perpetrador o la víctima de un hecho, a establecer la relación entre éstos y las circunstancias en que se consumó el crimen.
Al decir material sensible significativo se entiende que está constituido por todos aquellos elementos que son aprehendidos y percibidos mediante la aplicación de nuestros órganos de los sentidos. A fin de lograr una adecuada captación del material sensible, nuestros sentidos deben estar debidamente ejercitados para esos menesteres y, de preferencia, deben ser aplicados conjuntamente al mismo objeto. De este modo se evita toda clase de errores y distorsiones en la selección del material que será sometido a estudio.
Cuando se comprueba que el indicio está íntimamente relacionado con el hecho que se investiga, se convierte ya en evidencia. Una vez integrado al proceso penal se convierte en prueba.

Los indicios pueden localizarse en:

1. El lugar de los hechos
2. En el cuerpo de la víctima
3. En el cuerpo del victimario
4. En las zonas aledañas

Respecto a la investigación de los indicios, la Criminalística se apoyará en el principio de intercambio –mencionado previamente- y en la teoría de la transferencia. El contacto entre el delincuente, la víctima y el lugar de los hechos ocasionará cambios físicos y transferencia de materiales.

Los cambios físicos pueden ser:
a. En las condiciones de la víctima:
• Lesiones causadas por armas que pueden ser cuchillos, pistolas, instrumentos contundentes.
• Productos químicos (venenos, ácidos)
• Medicamentos
• Impactos de vehículos que provocan pérdida de líquidos como sangre, piel, cabello, etc.
b. En las condiciones del sospechoso:
• Lesiones causadas por contusiones, escoriaciones, equimosis, causadas en riña con la víctima, por colisión o en forma accidental.
c. En las condiciones del lugar de los hechos:
• Objetos fracturados y estrellados (puertas, ventanas, cerraduras, etc.).
• Destrucción total o parcial (como en casos de incendios).
• Borraduras de números de motor por esmeril o ácidos.
• Transporte voluntario o involuntario de objetos del lugar de los hechos a otra locación (objetos, pinturas, lodos, etc.).

El estudio de los indicios puede dividirse en tres clasificaciones: Por el momento de su producción, por su relación con el lugar de los hechos y por sus características físicas.
Por el momento de su producción pueden ser:

a. Antecedentes. Los generados antes del hecho.
b. Concomitantes. Los que se generan durante el hecho.
c. Consecuentes. Los que se generan con posterioridad al hecho.

Por su relación con los hechos se clasifican en:

a. Indicios determinados. Son aquellos que requieren solamente un análisis minucioso a simple vista o con lentes de aumento y que guarden relación directa con el objeto o persona que los produce. Por su naturaleza física los podremos clasificar, por ejemplo, en armas, huellas dactilares e instrumentos.
b. Indicios indeterminados. Son aquellos que requieren de un análisis completo para el conocimiento de su composición y estructura de acuerdo con su naturaleza física, pues de otra forma no estaríamos en la posibilidad de definirlos. Son, por ejemplo: pelos, fibras, semen, orina, vómito, manchas o huellas de sangre y pastillas desconocida con o sin envoltura
c. Indicios asociativos. Los que corroboran y guardan relación directa con el hecho que se investiga.
d. Indicios no asociativos. Se localizan en el lugar del hecho o del hallazgo, pero o están relacionados íntimamente con el caso que se investiga.
e. Indicios microscópicos. Son aquellos que por su naturaleza se requiere de algún instrumento óptico (lupas o microscopios) para su observación (pelos y fibras).
f. Indicios macroscópicos. Los que se observan a simple vista (manchas, armas, etc.)
g. Indicios trasladables. Son aquellos que por su naturaleza, forma, volumen, peso o cualidades inherentes, se pueden sacar del lugar de investigación y se pueden preservar de forma adecuada para trasladarse al laboratorio para el estudio respectivo (armas, fibras).
h. Indicios no trasladables. Son aquellos que por su naturaleza, forma, volumen, peso o cualidades inherentes, no pueden moverse del lugar de investigación ya que alterarían sus condiciones originales (huellas de calzado en lodo, impresiones latentes de huellas dactilares, etc.).

Por sus características físicas pueden dividirse en:

a. Orgánicos. Todos los de procedencia humana o animal, alimentos, ceras, grasas, etc.).
b. Inorgánicos. Pueden ser naturales (polvo, oxido, cenizas, manchas, etc.) y artificiales (tintas, armas, restos de incendios, papeles, monedas, etc.).

Los indicios más frecuentes localizados en el lugar de investigación son:

• Humanos.
o Cadáveres. Por diferentes causas de muerte [Posiciones cadavéricas, lesiones y signos tanatológicos].
o Miembros aislados. Como pueden ser extremidades cefálicas, superiores o inferiores, caja torácica, región pélvica, placentas, etc.
o Osamentas. Completas o en partes.
• Fluidos orgánicos. Pueden ser:
o Sangre. En sus diferentes manifestaciones: líquida. coagulada y seca, ya sea sobre armas, ropas, piso, tierra, muebles, muros, vehículos, etc.
o Semen. Asociado generalmente a delitos sexuales, se puede localizar en el cuerpo de la víctima, sábanas, ropas, condones y objetos diversos. Casi siempre se localiza seco.
o Saliva. Igualmente asociado a delitos sexuales, pero localizado también en vasos de vidrio, colillas de cigarro, sobres de papel, estampillas postales, etc.
o Vómito.
o Orina.
• Elementos filamentosos. Se localizan en cualquier región del cuerpo de la víctima o victimario, ropas, vehículos, amas, toallas, ropa de cama, etc. y pueden ser:
o Pelos. Pestañas, cabellos, vello pubico, vello axilar, etc. También pueden ser de origen animal.
o Fibras. Textiles, vegetales o sintéticas.
• Huellas. Es toda figura producida en una superficie dura o blanda, por contacto suave o violento, con una región del cuerpo o un objeto, las cuales pueden estar impregnadas de sustancias colorantes. Indican la forma, contorno y características del objeto que las produjo. Pueden ser:
o Dactilares, palmares y plantares. Las cuales serán latentes, positivas y negativas, y cuya búsqueda se realiza en superficies duras o blandas con los procedimientos adecuados para cada sustrato.
o De dientes y uñas. as de dientes reciben el nombre de mordeduras, las de uñas el de estigmas ungeales, y pueden presentarse en la víctima y el victimario
o De labios pintados. Localizadas en homicidios relacionados con delitos sexuales y entre homosexuales. Pueden ubicarse en pañuelos desechables, ropas, cigarros, papel, condones y superficies duras.
o De neumáticos. Pueden ser negativas y positivas. Las primeras serán sobre superficies duras y pueden ser de frenamiento, deslizamiento y rodamiento. Las negativas serán en superficies blandas como lodo, arena y tierra suelta.
o De pisadas. Pueden ser negativas y positivas. Las primeras serán sobre superficies duras y se producirá con el polvo de las superficies que se pisen, o con la suela del calzado o con sustancias colorantes. Las negativas serán en superficies blandas como lodo, arena y tierra suelta.
o Producidas por herramientas. Las encontraremos en puertas, ventanas, cajones, escritorios, cajas de seguridad, picaportes, cerraduras. Se dividen en impresiones (mellas en el material producidas por un objeto más duro) y estriaciones (una serie de rayas paralelas dejadas en una superficie por otra superficie dura o por el borde de una herramienta).
• Armas. En sus diversos tipos:
o De fuego. En sus diferentes modalidades:
o de repetición (revólver y escopetas)
o semiautomáticas (pistolas, rifles, subametralladoras, algunas escopetas, etc.)
o automáticas (rifles, subametralladoras, etc.).
o Blancas. En sus diferentes formas:
o punzantes (punzones, picahielos y agujas),
o cortantes (cuchillos, navajas, hojas de afeitar, fragmentos de vidrio, etc.)
o punzocortantes (puñales, cuchillos de carnicero y tijeras)
o punzocontundentes (varillas y desarmadores)
o cortocontundentes (machetes y hachas), etc.
o Contundentes. Todo objeto con peso, masa, volúmen y forma regular o irregular, capaz de generar lesiones por contusión (piedras, tubos, bates de béisbol, etc.)
o Constrictoras. Objetos que pueden ser colocados alrededor del cuello para generar una fuerza en un punto de apoyo y obstruir vías aéreas (cables de teléfono, sábanas, toallas, mascadas, agujetas, etc.).
• Elementos balísticos. Casquillos percutidos, casquillos sin percutir, balas, fragmentos de balas. Como consecuencias de éstos, orificios, impactos e incrustaciones en diversas superficies.
• Ropas. Que pueden tener manchas de fluidos orgánicos u otras sustancias, orificios, desgarros, huellas o agentes extraños.
• Documentos. Recados póstumos, amenazas, anónimos, cheques, pagares, etc.
• Drogas. Líquidas, sólidas o en polvo.
• Medicamentos. Empacados y sin envoltura.
• Explosivos. En sus diversas presentaciones, como pueden ser:
o Salchichas de dinamita
o petardos
o granadas
o bombas artesanales
o explosivos de diseño
Existen dos grupos de personas que manejan estos artefactos: los que actúan dentro de la legalidad (Personal militar y expertos para tales fines) y los que actúan ilegalmente (terroristas, saboteadores profesionales, jóvenes transgresores de la ley).
• Pinturas y cristales. De inmuebles o de vehículos participantes en hechos de tránsito. Pueden contener fluidos orgánicos, huellas dactilares, palmares o plantares.
• Sustancias desconocidas. Solventes, polvos, productos químicos, venenos, etc.

Normas de seguridad.
Hemos hablado sobre la importancia de la preservación de la escena del crimen, pero debemos aplicar los mismos principios a la protección personal.

El lugar de investigación puede ser un foco de infección de alto riesgo, en el que podemos adquirir enfermedades infectocontagiosas (Hepatitis, VIH), por lo que deberemos tener extrema precaución en el manejo de indicios. Al realizar una búsqueda en un cajón con ropa, puede haber guardada una jeringa contaminada o un rastrillo de rasurar que pueden producir lesiones en nuestras manos. Cuando se efectúa un raspado de sangre seca en una pared, una partícula puede volatilizar hacia nuestro globo ocular. Al manipular un cadáver putrefacto, una flictena puede romperse y salpicar hacia nuestro brazo su contenido bacteriano. Podemos pisar accidentalmente materiales tóxicos y, por elemental principio de intercambio, llevarlos hasta nuestra casa o lugar de trabajo.
Por esto, es conveniente utilizar guantes de látex y tela, tapabocas o mascarillas, protectores oculares, cubiertas para calzado, etc., según lo requiera el caso. Usar siempre bata y llevar con nosotros un cambio de ropa limpia, en el caso de que sea necesario cambiarnos. Una sencilla precaución puede evitarnos momentos desagradables.

11. El protocolo de trabajo en el sitio del suceso
Implementos usados en la investigación Criminalística.
Las recomendaciones que se detallan a continuación exponen los implementos básicos típicamente necesarios para la búsqueda de indicios en el lugar de investigación. Descartamos otros que, por su naturaleza especializada, requieren de la intervención de otros expertos, como detectores de metales, generadores eléctricos, rayos láser, dispositivos para levantamientos de planos, etc.

En el maletín del Criminalista debe haber lugar para una gran cantidad de herramientas, como pueden ser:
 Alicates
 Cortaplumas
 Pinzas para cortar alambre
 Espátulas
 Tijeras de hojalatero
 Pinzas de punta
 Juego de llaves Allen
 Hacha
 Mazo de goma
 Imanes
 Lima de metal
 Pala
 Cincel
 Llave inglesa ajustable
 Segueta
 Papel lija
 Palanca de metal
 Cutter de uso pesado
 Desarmadores
Elementos básicos:
 Cinta plástica para acordonar el lugar
 Guantes e látex
 Mascarillas
 Máscara con filtros de carbón activo
 Guantes de tela
 Cubre zapatos quirúrgicos
 Estiletes y palillos de madera
 Marcadores de indicios
 Flechas adhesivas
Implementos técnicos para localización y búsqueda de indicios:
 Brújula
 Lupa
 Flexómetro
 Testigos métricos (regletas)
 Gises
 Marcadores permanentes de fieltro
 Equipo para búsqueda y revelado de huellas dactilares
 Equipo para moldeado de huellas
 Lámpara con baterías
 Atomizador
 Brochas de diversos grosores
 Cepillo de dientes
 Lámpara ultravioleta
 Químicos para búsqueda de fluidos orgánicos
 Peines
 Pinzas
 Tijeras
Implementos levantamiento y embalaje de indicios:
 Hisopos de algodón
 Jeringas desechables
 Escalpelo y navajas
 Recipientes de plástico de diferentes tamaños
 Frascos con cuentagotas
 Bolsas de plástico de diferentes tamaños
 Bolsas de papel de diferentes tamaños
 Frascos de cristal
 Sobres de papel
 Etiquetas
 Ligas
 Cinta adhesiva
 Engrapadora
 Papel kraft (en rollo)
 Cordón

Ya hemos hablado sobre la importancia de la preservación de la integridad del lugar de investigación y de los indicios en general. Ahora procederemos a analizar los pasos subsecuentes:

1. Observación del lugar
2. Búsqueda y localización de indicios.
3. Fijación del lugar y los indicios.
4. Levantamiento de los indicios.
5. Embalaje y etiquetado de los indicios.
6. Inicio de cadena de custodia.

Métodos de búsqueda y localización de indicios.
Este dependerá de la naturaleza del lugar. Puede ser:

1. En criba.
2. Paralelas.
3. Cuadrantes.
4. Espiral.
5. Zonas (zona de inmediata importancia, zonas contiguas, otras zonas)
6. Radial.
7. Abanico.

Fijación del sitio del suceso
Como hemos mencionado previamente, las condiciones originales del lugar de investigación son únicas e irrepetibles, por lo que deberemos documentarlas mediante diversos procedimientos:
1. Escrita. Es una descripción continua en términos generales de las condiciones en que se encuentra el lugar de la investigación en el momento de nuestro arribo. Se emplea un enfoque sintético de narración, que incluye orientación cardinal y medidas. Debe ser lo suficientemente clara sin ser excesivamente larga. La fijación escrita se apoya siempre en la fotográfica y la planimétrica.

2. Fotográfica. Es una documentación gráfica de las condiciones en que se encuentra el lugar de la investigación en el momento de nuestro arribo. Deberá de establecerse una progresión fotográfica clara que vaya de vistas generales, medianas, primeros planos, acercamientos y grandes acercamientos, según lo requiera el caso. Cada indicio habrá de fotografiarse empleando un testigo métrico y señalando su ubicación cardinal.
3. Planimétrica. El dibujo planimétrico (también conocido como croquis, esquema o planimetría) es un recurso gráfico que establece un registro permanente de los objetos, condiciones y relaciones de tamaño y distancia, localizados en el lugar de investigación. Se realiza generalmente a escala, atendiendo la orientación cardinal. El dibujo planimétrico, en conjunto con las fotografías, complementa la descripción escrita.
4. Moldeado. Se realiza cuando en el lugar de investigación se localizan impresiones negativas en superficies blandas, como huellas de calzado o neumáticos. Se emplean resinas o yesos especiales.
5. Video. Documenta visual y sonoramente la investigación. Se emplea con mayor frecuencia en reconstrucciones de hechos.
6. Maqueta. Se realiza con fines ilustrativos por un especialista, con el fin de gozar de una referencia general del lugar de investigación.
7. Animación 3D. Un nuevo recurso tecnológico que emplea software de animación para reconstruir virtualmente una escena del crimen, controlando variables como volumen, iluminación, punto de vista, etc. Útil para realizar reconstrucciones de hechos y establecer la posibilidad o imposibilidad de las declaraciones de los testigos.

Levantamiento, embalaje y etiquetado de los indicios.
Después del examen exhaustivo y minucioso del lugar, y de la fijación de los indicios por todos los medios correspondientes para el caso, se procederá al levantamiento de los indicios.

El levantamiento es la acción de orden técnico que tiene como principio la recolección y conservación de los indicios localizados en el lugar de investigación, sin contaminar, transformar o modificar la naturaleza de los mismos, con el objeto de mantener su integridad para su posterior estudio y análisis. Para ello deberán observarse las siguientes reglas:
1. Antes de tocar el indicio, deberá de fijarse por los medios pertinentes.
2. El indicio debe tratarse con toda la técnica y metodología para su protección, recolección y embalaje. Un manejo inadecuado conduce a su contaminación, deterioro o destrucción.
3. Se debe evitar contaminar el indicio con los instrumentos que se utilicen para su levantamiento, los cuales deben ser descontaminados antes y después de usarse.
4. El indicio debe manipularse solamente lo necesario, con el fin de no alterarlo o modificarlo, para no impedir su adecuado estudio.
5. Cada indicio deberá levantarse por separado.
6. Se deberá indicar el sitio preciso donde fue levantado el indicio.
7. Si hay el riesgo de que el indicio pueda alterarse o destruirse, deberá de procederse con toda la rapidez posible sin detrimento de la calidad de la técnica apropiada.

Los indicios pueden sufrir cambios o modificaciones por:

a. Pérdida mecánica, como podría ser polvo fino a través de un agujero en el recipiente o fisura en un sobre.
b. Por evaporización o escape de un líquido en un recipiente sin tapa o mal cerrado.
c. Por contaminación química o bacteriológica, debido al uso de recipientes sucios.
d. Por cambios resultantes de mezclar muestras provenientes de varios orígenes, cuando se utiliza un envase común.

Embalaje y etiquetado de los indicios.
El embalaje son las técnicas de manejo adecuadas y de conservación que se emplean para guardar, inmovilizar y proteger un indicio de acuerdo a la naturaleza del mismo, con el objeto de mantener su integridad para su posterior estudio y análisis.

Cada indicio deberá de embalarse por separado, etiquetándolo con los datos administrativos correspondientes (número de averiguación previa, llamado, características del indicio, clase, fecha y nombre del Perito) y una factura a su destinatario.
He aquí algunas recomendaciones para el embalaje de diferentes tipos de indicios:
1. Armas de fuego. En el caso de pistola, tomar por los bordes del guardamonte o por la cacha si ésta se encuentra estriada, desabastecer y descargar, colóquese en una caja de cartón resistente, de tamaño adecuado, en la cual se harán orificios, por los que se pasarán cordeles, sujetándola por el cañón y la cacha. No se debe levantar con un pañuelo ni insertando algún objeto en el cañón.
2. Armas blancas. Se levantan tomándose de los extremos, colocándose en cajas de cartón o tablas rectangulares, sujetándose con cordeles.
3. Cadáveres. Para el levantamiento deberá haberse cumplido la metodología para cada caso, dependiendo del tipo de muerte que se trate. Se registrará la posición, orientación, situación y detalles que sean importantes mencionar. En caso de homicidio por arma de fuego, o en donde se aprecien maniobras de lucha, defensa o forcejeo por parta del occiso, deberán embolsarse las manos para preservar posibles indicios en lechos ungeales o residuos producidos por detonación de armas.
3.1. Examen externo el cadáver. Para este se tomarán en cuenta los fenómenos cadavéricos que presente, se establezca el crono-tanato-diagnóstico, pero sin dejar de considerar los factores que puedan alterar la presentación y la intensidad de estos signos, como son:
-El lugar donde se encontró el cadáver (abierto o cerrado)
-La temperatura y humedad ambiental del lugar
-La constitución física del individuo (estaba vestido o desnudo)
-La posible causa de muerte.
Una vez trasladado al anfiteatro, deberá desvestirse documentando este proceso fotográficamente. Si el cuerpo presenta lesiones, estas deberán ser descritas en un orden secuencial, indicando:
-El tipo de lesión
-Su localización exacta
-Longitud y medidas
-Forma
-características especiales (color, tipo de bordes, presencia de fibras, olor, etc.)
4. Indicios balísticos. Con pinzas con punta de goma (para evitar rayar o mellar su superficie) y colocando y numerando cada uno por separado en una bolsa de plástico, sobre de papel o caja pequeña de cartón.
5. Documentos. Manejarlos con guantes por las esquinas, sin doblarlo. Si se requiere una búsqueda de huellas dactilares, deberá colocarse en un sobre de papel y enviarlo al Laboratorio de Dactiloscopía para la aplicación de la técnica más apropiada. No rotular este sobre estando el indicio en su interior, pues la tinta puede penetrar hasta él.
6. Elementos filamentosos. Con pinzas con punta de goma, embalar por separado en bolsas de plástico. Cuando se toma muestras de pelo a víctimas o probables responsables, deberán ser arrancados (nunca cortados) tomando como mínimo 20 pelos de cada región (en la cabeza: frontal, temporales, parietales y occipital), que se embalarán separadamente.
7. Piel (raspado de uñas). Deberá de realizarse antes de la toma dactiloscópica y de la prueba de Harrison. Se realiza en ambas manos, raspando el lecho ungeal de cada dedo con la hoja de un bisturí o un clip metálico limpio, colocándose los indicios en sobres de papel o bolsas de plástico por separado.
8. Ropas. Si estas se encuentran empapadas de algún líquido (sangre, gasolina, etc.), deberán dejarse a secar a temperatura ambiente en un lugar cerrado seco y ventilado, colocándose posteriormente en bolsas de papel para su traslado al laboratorio de Química o de Balística. Si presenta un orificio o un desgarro, deberá protegerse el daño doblando la prenda por sus extremos y colocando en medio una hoja seca de papel, para posteriormente embolsarse.
9. Fluidos orgánicos. La toma correrá a cargo del experto en Química, pero cuando el caso lo requiera el Criminalista deber hacerlo empleando pipetas pasteur, jeringas sin aguja o hisopos de algodón, colocándose el indicio en frascos con tapa de plástico o vidrio, bolsas de plástico.
10. Vasos, botellas, frascos y similares. Se deslizará el objeto sobre la palma de la mano, colocando una en la base y otra en la boca. Para su envío al laboratorio, se embalarán sobre bases de cartón rígido sujetándolos con ligas o cordel.

Cadena de custodia.
Es el proceso en el cual se lleva a cabo un control, cuidado y responsabilidad de los indicios, y se refiere a su fuerza o cualidad probatoria, demostrando que el indicio localizado en la escena del crimen es el mismo que se presenta como prueba ante la autoridad judicial. Esta inicia con el Perito en Criminalística, continúa con el Ministerio Público, quien remite el indicio a través de Policía Judicial al laboratorio para su respectivo estudio.

ENVIADO POR ANDRÉS PENACHINO (ARGENTINA)