SERVIR Y PROTEGER

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"Tiempo que pasa, verdad que huye" Edmond Locard (1877 - 1966)

miércoles, 27 de febrero de 2013

POLICÍA CANÍBAL "YANKI" PLANEABA COCINAR MUJERES

Policía caníbal "yanqui" planeaba cocinar mujeres

 
Al parecer, a Gilberto Valle le gustaba la carne humana.
Al parecer, a Gilberto Valle le gustaba la carne humana.
 
Un agente neoyorquino, que se encuentra en la cárcel desde octubre del año pasado, comenzó a declarar ante la justicia por ser considerado sospechoso de secuestrar jóvenes para comérselas. Su propia mujer denunció el hecho al ver en la computadora de su marido macabras imágenes.
 
La esposa de un expolicía neoyorquino acusado de querer secuestrar a mujeres para comerlas, confesó el lunes en el primer día de juicio que descubrió horrorizada que figuraba entre sus posibles víctimas potenciales.

Kathleen Mangan-Valle, de 27 años, fue la primer testigo de la acusación, en el juicio contra Gilberto Valle, de 28 años, ante un tribunal federal de Manhattan. La mujer relató que había descubierto, tras el nacimiento de su primera hija, que su marido frecuentaba sitios de internet fetichistas morbosos, y que quería “comer carne humana”.

Mangan-Valle decidió entonces abandonar el domicilio conyugal con su bebé, tras descubrir fotos horribles en su computadora. “La niña en la primera página estaba muerta”, explicó. Otra de las páginas que visitaba con frecuencia su marido mostraba “pies que no estaban vinculados a cuerpos”.

La joven madre se dio cuenta de que su marido había intercambiado “miles de emails” con otros sujetos sobre fantasías sexuales morbosas y fotos de personas que ella conocía. “De repente, vi fotos mías, fotos de amigas”, declaró, contando que su marido mencionó en internet la idea de torturarla y degollarla. Fue entonces cuando lo denunció ante el FBI.

Si para la acusación los planes del procesado eran “muy serios” la abogada de Valle, Julia Gatto, señaló en cambio que simplemente se trataba de fantasías “extrañas” en un hombre que era por otro lado un buen padre de familia. Valle, que no pasó nunca a la acción, está en prisión desde octubre.

Según el acta de la acusación, habló con un cómplice de “el secuestro de mujeres para cocinarlas y comer partes de su cuerpo” y recopiló un “dossier” que contaba con un centenar de fotografías y nombres de mujeres, a veces con sus direcciones. Gilberto Valle habría utilizado archivos de la policía para establecer esta lista.
AFP
 
FUENTE: CRÓNICA
 

miércoles, 20 de febrero de 2013

SILLINES SIN PUNTA PARA PREVENIR EL ENTUMECIMIENTO GENITAL Y LA DISFUNCIÓN SEXUAL DEBIDO AL USO DE LA BICICLETA POR MOTIVOS DE TRABAJO


Resumen

Los trabajadores que andan en bicicleta como parte de su trabajo pueden estar en riesgo de sufrir entumecimiento genital o problemas sexuales o de salud reproductiva más graves debido a la presión que el sillín de la bicicleta tradicional ejerce en la ingle (perineo). NIOSH ha realizado estudios que han demostrado la eficacia de los sillines de bicicleta sin punta (o nariz) para reducir la presión en la ingle y mejorar la salud sexual de los agentes de policía que patrullan en bicicleta. Aunque la mayoría de las personas que usan bicicleta para trabajar son hombres, estudios recientes parecen indicar que las mujeres también podrían beneficiarse de los sillines sin punta.


Descripción de la exposición

Aproximadamente 40,000 trabajadores en las áreas de seguridad pública usan bicicleta como parte de su trabajo. Estas profesiones incluyen agentes de policía, personal de servicios médicos de emergencia (EMS) y personal de seguridad que patrullan en bicicleta. Un número de trabajadores han reportado entumecimiento de la ingle o los genitales y problemas sexuales más graves relacionados con el uso prolongado del sillín de la bicicleta en sus actividades de trabajo [NIOSH 2000]. En un estudio realizado por Schrader et al. [2002], agentes de policía en bicicleta reportaron pasar un promedio de unas 25 horas a la semana sentados en un sillín de bicicleta. Muchos de ellos también montan bicicleta en forma recreativa mientras no están de turno, por lo que pueden pasar más de 25 horas a la semana en un sillín de bicicleta.
El sillín de bicicleta tradicional tiene una puntá estrecha que sobresale por debajo de la ingle a medida que el ciclista empieza a pedalear. Lo ideal es que el peso del ciclista se apoye en el sillín debajo de los isquiones (o huesecillos del final de la cadera) en la zona pélvica. Sin embargo, parte del peso se apoya donde la ingle entra en contacto con la punta del sillín. El peso ejercido en esta parte del sillín comprime los nervios y las arterias de la ingle (ver Imágenes 1 y 2). Estos nervios y arterias circulan a través de la ingle desde los isquiones hasta los genitales. Con el tiempo, la presión de estos nervios y arterias pueden llevar a una perdida de sensación y a una disminución del suministro de sangre a los genitales. Esto puede contribuir a la presencia de las afecciones sexuales y reproductivas que se han reportado.


Estudio de NIOSH

Estudios de NIOSH [2000, Schrader et al. 2002] mostraron que los agentes de seguridad que patrullan en bicleta y que se quejaron de entumecimiento en los genitales tenían erecciones nocturas que duraban menos tiempo que aquellas de un grupo similar de hombres que no montan en bicicleta. Otros estudios de NIOSH [Lowe et al. 2004; Schrader et al. 2008], mostraron que la presión ejercida por el sillón tradicional de bicicleta (con punta) en el área debajo de la ingle del ciclista es generalmente de 2.90 libras por pulgada cuadrada y puede llegar a ser tan alta como 5.37 libras por pulgada cuadrada. (Como punto de referencia, la presión de un manguito para medir la presión arterial en el brazo, necesaria para restringir el flujo sanguíneo en las arterias es cerca de 120 mm Hg, lo cual equivale a 2.32 libras por pulgada cuadrada).
Este nivel de presión se ve afectado por el peso y la forma del cuerpo del ciclista, la forma y el acolchonamiento del sillín y el grado de inclinación hacia adelante del cuerpo del ciclista. Se han realizado menos estudios sobre los efectos del uso del sillín de bicicleta en las mujeres ciclistas. No obstante, pruebas recientes parecen indicar que las mujeres ciclistas también pueden correr riesgo de una disminuición en la sensación de sus genitales debido al uso de las bicicletas con sillín de punta [Guess et al. 2006].
Imagen de nervios y arterias
Imagen 1. Los nervios y las arterias de los genitales (mostrados en verde) comprimidos en el sillín de punta tradicional. La región azul representa las áreas de contacto con los isquiones. La región amarilla representa el hueso púbico. La pelvis se observa en la vista lateral.

imagen de la presión en la ingle, sillín tradicional
Imagen 2. Ejemplo de la presión medida en un sillín tradicional de punta saliente. La caja blanca muestra la región de la ingle. El color azul es la presión más baja, seguido por el verde, amarillo, naranja y rojo (la presión más alta). Este sillín tiene una abertura en el medio como se demuestra por el contorno más delgado y oscuro del sillín.

Reducción de la presión en la ingle provocada por el sillín de bicicleta

El sillín de bicicleta sin punta
Un grupo de fabricantes ha diseñado sillines de bicicleta para amortiguar el peso del ciclista en los isquiones sin la presencia de una punta estrecha del sillín que sobresalga hacia adelante por debajo de la región de la ingle. Un sillín de bicicleta sin punta está diseñado de tal forma que la porción de los nervios y arterias que llegan a los genitales en la parte delantera de los isquiones no estén comprimidos contra ninguna parte de la superficie del sillín (ver Figura 3). Un sillín de bicicleta sin punta no debería tener ningún material que sobresalga entre los muslos del ciclista creando presión en la ingle.
imagen de la eliminación del sillín
Imagen 3. La eliminación de la punta saliente del sillín reduce la presión debajo de los nervios y las arterias de los genitales. Ver Imagen 1 para una descripción adicional.

Estudios de NIOSH sobre los sillines sin punta

Un estudio realizado por NIOSH [Lowe et al. 2004] mostró que los sillines sin punta reducían en gran medida la presión en la ingle que comprime los nervios y arterias que llegan a los genitales. En un estudio más reciente de NIOSH [Schrader et al. 2008], los sillines sin punta se asociaron con presiones en la región de la ingle de 1.02 libras por pulgada cuadrada. En una imagen típica de presión en un sillín sin punta, hay muy poca presión delantera de los isquiones (ver Imagen 4). La presión en los nervios y las arterias de los genitales puede ser hasta inferior a las 1.02 libras por pulgada cuadrada porque parte de la presión detectada fue causada por la parte posterior de los muslos al hacer contacto con el área circular del frente del sillín sin punta. El estudio mostró que el sillín sin punta redujo la presión en la ingle al menos en un 65% (ver Imagen 5). En el estudio de NIOSH del 2008, más del 90% de los agentes que patrullan en bicicleta y empezaron a probar el sillín sin punta todavía lo estaban usando 6 meses después. Estos agentes consideraron que los sillines de bicicleta sin punta podrían ser usados en forma segura y eficaz en su trabajo. Varios de estos agentes dijeron que les tomó cierto tiempo acostumbrarse al sillín sin punta porque se sentía diferente al sillín tradicional.
imagen de la presión en la ingle con un sillín sin punta
Imagen 4. Ejemplo de la presión medida en un sillín sin punta. En este ejemplo casi no hay presión en la región de la ingle.


imagen en la que se compara la presión en la ingle
Imagen 5. Comparación de la presión en la ingle entre un sillín tradicional y un sillín sin punta.


Recomendaciones

Contrario a lo que ciertos ciclistas creen, no es normal que alguna parte del cuerpo se entumezca o pierda sensibilidad. El entumecimiento en la ingle o los genitales es un signo de advertencia que no debe ser ignorado. Los trabajadores que andan en bicicleta como parte de su trabajo* pueden tomar las siguientes medidas para ayudar a prevenir problemas de salud sexual y reproductiva:
  • Use una bicicleta con sillín sin punta en el lugar de trabajo. Tómese el tiempo necesario para acostumbrarse a usar un sillín sin punta. Al principio, puede parecer muy diferente al sillín que ha utilizado en el pasado. Los sillines sin punta pueden no siempre estar disponibles en las tiendas de venta de bicicletas pero se pueden comprar fácilmente en Internet.
  • Busque ayuda de alguien capacitado en esta área para encontrar el tipo bicicleta adecuado para usted. Es posible que el uso de sillines sin punta requiera de diferentes ajustes con respecto a la altura y ángulo del sillín. Asegúrese de que el sillín sin punta esté ajustado según las recomendaciones del fabricante.
  • Bájese de la bicicleta cuando esté detenida. No se recueste contra ningún poste u otro objeto para mantenerse sentado en el sillín cuando no esté pedaleando.
  • Bájese de la bicicleta si empieza a sentir entumecimiento, hormigueo o pérdida de sensibilidad en alguna parte del cuerpo.

domingo, 17 de febrero de 2013

ENTREVISTA DEL PERIÓDICO EL CORREO DEL PAIS VASCO AL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA


ESCÁNDALO EN LA BONAERENSE: LA HISTORIA DEL FALSO COMISARIO QUE ENAMORÓ A UNA JEFA POLICIAL



 

Por Virginia Messi

Estuvo preso por robo y abuso. Al salir, empezó a usar uniforme. Durante dos meses hizo operativos en la Calle y en seccionales e iba a actos oficiales. Conquistó a una comisaria y vivió con ella hasta su detención.
17/02/13
En apenas dos meses –entre el 5 de octubre y el 5 de diciembre de 2012–, el comisario inspector Eduardo Miguel Juárez Tapia (43) hizo inspecciones en seccionales –controlando calabozos y libros de guardia–, supervisó operativos en la calle y hasta presentó sus respetos a los familiares de un policía asesinado. También asistió a varios actos oficiales, vestido de civil en algunos casos y de pulcro uniforme en otros. Casi siempre lo acompañó su flamante novia, la comisario Etelvina Zaracho (46), por entonces jefa de la comisaría de la Mujer de Florencio Varela.
En la zona sur del Conurbano se hizo tan conocido que, en tiempo récord, llenó su Facebook de amigos comisarios. Y, dicen, incluso llegó a estrechar la mano del ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, en el último acto de egreso de la Escuela de Policía Juan Vucetich.
Juárez Tapia parecía un oficial muy activo. En circunstancias normales, hubiera aspirado a un ascenso. Pero un detalle truncó su “carrera” y lo mandó preso: no era comisario (ni siquiera era policía), sino un delincuente con un respetable prontuario de 24 páginas.
El comisario inspector trucho fue detenido en la casa de su novia, en la localidad de Ranelagh, el 5 de diciembre pasado. Iba en un Citroën C3 robado el 24 de noviembre a la vuelta del Ministerio de Seguridad, en La Plata, y portaba un arma hurtada a una mujer policía en el Centro de Altos Estudios en Especialidades Policiales (CAEEP); la había conseguido al ir a preguntar por un curso, poniéndose a tomar mate con la oficial y robándosela de un cajón cuando fue a buscar agua.
Policías de la Superintendencia de Delitos Complejos lo venían siguiendo, no porque sus amigos comisarios hubieran empezado a sospechar de él sino por la denuncia de un empresario porteño que había sufrido un robo. Juárez Tapia lo contactó para ofrecerle sus servicios de jefe policial “especializado en criminalística”, tras presentarse como enviado por “orden de la superioridad”.
“El empresario sospechó, llamó a una amigo policía y éste a su vez pidió orientación a Delitos Complejos. Fue así como se descubrió que no había ningún comisario ni ningún policía con ese nombre. Juárez Tapia le dio al empresario un DNI con los últimos números cambiados, pero lo descubrimos igual”, confío a Clarín una fuente del caso.
Los policías de Complejos pronto se toparon con un panorama demencial, que derivó en una causa por “usurpación de autoridad, títulos y honores”, a cargo del fiscal de La Plata Juan Cruz Condomí.
Juárez Tapia había salido de la cárcel de Olmos el 5 de octubre de 2012 (tenía una condena a 24 años de prisión por estafas, robo, abusos sexuales y privación ilegal de la libertad). Apenas cuatro días después ya andaba por Quilmes, Berazategui y Varela vestido como comisario inspector.

Así, el mismo día 5, se presentó en la comisaría de la Mujer de Florencio Varela y conoció a la jefa, la comisaria Etelvina Zaracho, quien llevaba siete años al frente de la dependencia. La mujer –soltera y muy respetada, con 28 años en la Fuerza– se enamoró del falso colega. Para el 9 de noviembre, él ya se había mudado a su casa argumentando que se acababa de separar y que no tenía dónde vivir.
Zaracho sostiene que nunca sospechó nada. Es más: fue él quien le prometió que iba a hacer gestiones para que le dieran un ascenso y, de hecho, esa promoción le llegó al mes de conocerlo, cuando fue designada coordinadora zonal de las comisarías de la Mujer de Almirante Brown, Ezeiza, Echeverria, Quilmes y Berazategui.

Cuando Juárez Tapia fue detenido en la casa de la comisaria, ella pensó que los policías de Complejas que fueron a arrestarlo eran secuestradores. Por eso, en un primer momento, se atrincheró con su novio en la propiedad. Para cuando entendió lo que estaba ocurriendo, ya era tarde: fue pasada a disponibilidad y se le abrió un sumario, en el que a partir del 27 de febrero comenzarán a declarar testigos de la defensa. También fue indagada (y quedó procesada) por “incumplimiento de los deberes de funcionario público”, en una causa a cargo de la fiscal de Berazategui María de los Angeles Attarian Mena, quien intervino en el operativo de detención del falso comisario.

Hasta el momento, Zaracho es la única que vio arruinada su carrera por culpa de Juárez Tapia. Luego de que trascendiera la noticia no hubo más información sobre el caso.
Asuntos Internos de la Bonaerense trabaja en silencio y no es para menos, dado que el falso comisario inspector engañó a más de uno e incluso todavía no está claro hasta qué punto pudo contar con cobertura policial para moverse.

“En la casa de Zaracho se encontró documentación del Ministerio de Seguridad que le pertenecía a él y que intentó quemar cuando se vio rodeado. Ella, en su indagatoria, declaró que Juárez entraba y salía del edificio de La Plata con soltura, que conocía a todos”, agregaron las fuentes consultadas.

Al declarar ante la fiscal Attarian Mena, Juárez nombró a muchos funcionarios bonaerenses y a jefes policiales de distintas jurisdicciones. Además dijo que ser un agente de la Secretaría de Inteligencia.
Lo que sí se desprende de su prontuario es que en 1996 concretó seis robos, en cuatro de los cuales abusó sexualmente de sus víctimas. Tiene condenas en San Isidro (por abuso y robo), en Mercedes (estafas reiteradas), y en La Matanza, donde tramitó la última de las cinco causas que se le abrieron por usurpación de autoridad, títulos y honores (entre 1987 y 2006). Porque Juárez Tapia no siempre dijo que era comisario inspector: antes probó cómo le iba con el cargo de juez.

ARTÍCULO DE SEGURIDAD VIAL: LA CÁTEDRA DEL TRÁNSITO

 

 

 

De YPF llegó a la Dirección de Control Urbano para quedarse. En la calle enloqueció a todos con el megáfono y les hizo multas a Burlando, Alak, Chiche Duhalde y hasta a su propia hermana. En sólo tres días secuestró 173 motos. Hoy les da clases de Educación Vial a 150 conductores por semana que quieren su licencia

Por Manuel López Melograno
Clic para ampliarEscena: Año 2003 en el centro de la ciudad de La Plata. Horario comercial. Día de la Madre.
Parado sobre la vereda de calle 48 entre 7 y 8, en medio de la rutina y las compras de regalos hay un hombre alto, calvo, camisa celeste, pantalón de vestir negro y zapatos del mismo tono, megáfono en mano. Nadie parece verlo, pero a él, no se le escapa nada. De pronto el amplificador suelta la voz: (a una mujer joven y bella) “Niña por la senda peatonal la van a ver mejor, desfile por la senda peatonal, por la senda de la vida.” / (A una anciana) “Mamá, mamá, a usted señora si, a usted, cruce por la esquina mamá, por la senda peatonal, el domingo festeje el día de la madre con sus hijos en familia no en un hospital: cruce por la senda peatonal y exíjale a sus hijos el mejor regalo que puede tener: el código de tránsito. Es un mensaje de la Municipalidad de La Plata. Feliz día, mamáaa. / (A mi) “Flaco por la derecha circulá con la bicicleta vamoss... tas grande yaaaa daleee”.
La creatividad mezclada con la Ley era insuperable. Lo recuerdo hace diez años. La reacción es la misma. El público mira, se ríe; el infractor se muere de vergüenza, se enoja y se esconde: desaparece del lugar lo más rápido que puede. Y Jorge Rubén Ayestarán, por entonces el inspector de tránsito, lo deja en claro: “El platense prefiere que le hagas la multa antes de que lo escraches”
Pero este vasco que nació el 6 de febrero de 1957 a las 6:20 de la mañana, recuerda que todo comenzó mucho antes. Que antes de estos 16 años en la Municipalidad de La Plata, estuvo desempleado, haciendo changas; y antes de eso, trabajó 20 años en YPF. Transcribo textual. “Yo entré el 2 de abril de 1974 y me fui con el retiro voluntario el 2 de abril del año 1994. Trabajaba en el laboratorio de investigación y desarrollo, Avenida Calchaquí Km 23.5 Florencio Varela, teléfono 012551304 int 362, oficina 204, segundo piso, o tercer piso, oficina 301. Esto te lo digo porque tengo esa retención automática, si lo digo tres veces ya me queda”. Y le queda, no sólo porque es obsesivo: es licenciado en Bibliotecología. Entre otras cosas, ya verán.
Del papel a la calle
“Me voy de YPF y estuve casi dos años sin trabajar, buscando. Qué biblioteca me iba a tomar con el curriculum que yo tenía. Pero yo quería laburar. El curriculum lo doblo y me lo guardo. Yo tengo siete hijos, tengo que laburar de lo que sea.” Por entonces vendió libros en bicicleta y un día en el diario vio el aviso que necesitaban gente en Tránsito. Se presentó, lo anotaron y como no pasaba nada, de tanto llamar, lo terminaron convocando para hacer el curso de capacitación. “Cuando hago el curso ya ahí me empezaron a odiar”, dice con tono de joda pero es en serio. “Pará, no preguntes más, me decían, no nos vamos nunca”. El pensaba que iba a estar en la calle y tenía que saber dónde estaba parado.
Primero con inspectores, luego solo. Elegía una esquina céntrica y megáfono y talonario en mano a laburar. Y así fue entrenando su vista para ver de lejos dentro de los vehículos, los peatones, las bicis, todo. Estaba en 49 entre 7 y 8. Controlaba la parada de taxis frente a la confitería París, pero no se quedaba quieto. Hablaba con los choferes uno por uno: no se queden en doble fila - les decía - porque les corto la cabeza y después desde la esquina los miraba y los boleteaba. Digan lo que digan: doble fila: multa.
Un día ya eran las 19.30 horas, ya era de noche. Entonces habilita el verde por 49 y cruza la avenida 7 y estaba parado para seguir rumbo a 7 y 50 cuando ve que del interior de un Peugeot 504 blanco, un tipo gordito de bigotes lo llama. “Sabe quién soy yo, yo soy el chofer de jeje!. El tipo cabecea con sonrisa burlona y me señala para el asiento trasero. Y lo veo al ex intendente Alak sentado detrás del asiento del acompañante. Y le digo al chofer: ¿Sabe quién soy yo? Yo soy amigo del ratón Miguelito, pero le digo que se ponga el cinturón por su seguridad. Arranca con el semáforo sin el cinto y tomo el dominio (la patente) y paso la infracción. Resulta que el auto era de Alak. Y me quería rajar, me lo dijo el chofer al poco tiempo: No te echó porque le dije ‘vos lo contrataste a éste para hacer ese laburo.´”
La idea del megáfono le surgió en sus viajes con YPF a los que iba para capacitarse en Marketing y oratoria, cosas que hoy reconoce como fundamentales a la hora de hacer lo que hace. Y fue en Alemania donde vio a oficiales de tránsito usarlo y le pareció una gran idea. Lo hacían para ordenar la vía pública y guiar el turismo. Cuando se lo propuso a Ernesto Quintar, su director de entonces, el superior le dijo que no lo iba a usar nadie y entonces Jorge le dijo: si, yo lo voy a usar. Y así fue.
CQC
En tres días secuestró 173 motos en 59 y 12. “Yo me ponía en la esquina y agarraba los que entraban por 60, entonces apenas doblaban, sorpresa y media los detenía”, confiesa y agrega: “el 95 % me los llevo: no tienen casco, no tienen protector antiparra, no tiene licencia, no tiene cédula verde, no tienen seguro, no tienen papeles, no tienen vergüenza” se calienta. Y tiene más. Le hizo multas al diputado Osvaldo Mercuri, a la camioneta de Chiche Duhalde por estar con vidrios polarizados y mal estacionada sobre las paradas de colectivo de Avenida 7 entre 51 y 53. “Un día Burlando venía por calle 8 llegando a 49 con su camioneta BMW 4 x 4 con vidrios polarizados y hablando por celular y lo paro en la ochava y le hago la boleta. Burlando no dijo nada, mostró los documentos y se fue”.
Podría decirse que el inspector no discrimina. “A Bruera un día también le hice la boleta por tener el coche arriba de la vereda, fue cuando aún era concejal.” Ayestarán fue el único inspector en hacer una boleta a una bicicleta en contramano. El pibe nunca se va a olvidar y el padre del joven, tampoco. Le había comprado la bici nueva a 100 pesos y la multa le salió 250. Lo estuvo buscando una semana para cagarlo a trompadas. La multa era por circular en contramano desobedeciendo la autoridad, de noche y con exceso de ocupantes: llevaba un amigo en el caño.
Hubo un día que le hizo una boleta a su propia hermana, Anahí Ayestarán. Ella había comprado un auto con el Plan Rombo de Renault y como perdió los papales, y no los podía ir a buscar porque debía dos cuotas, él, jura, que le avisó. “Vos no podés manejar anaisita, que no te vea en el centro porque te hago la boleta y te llevo”, le dijo. “Y en un operativo la engancho y le hago la multa. Me puteó por dos meses. Y es más, si lo engancho a mi hijo el policía, que tiene el auto con los vidrios polarizados, hasta que no se los saca no lo dejo seguir.”
Al freezer
Después de batir todos los récords, un buen día hubo alguien que se molestó con el inspector y lo llamaron de la oficina. Fue en 2004. Lo bajaron de categoría, lo sacaron de la calle o lo mandaron a 520 y 199, a supervisar un puesto para control de vehículos de tránsito pesado. “Y paré todo, hacía unas colas que llegaban a la ruta 36. Y en menos de tres meses me sacaron y fui a parar a 20 y 50 para bajar la barrera”. Y el hombre, que además es parapsicólogo, estudia Derecho hace siete años y trabaja con varias entidades que luchan por la Educación Vial, se fue callado a que le explicaran cómo se tenía que subir y bajar una barrera.
Hasta que un día en su nuevo lugar de trabajo, salía su jefe, el de todos, con su auto particular. El Vasco se le acercó para que se pusiera el cinturón. Dos veces se lo pidió y hasta le explicó que tenía que dar el ejemplo, que afuera había 20 personas esperando para retirar vehículos secuestrados. Al día siguiente, lo mandaron a cargar las baterías de los handys.
Ya era 2006. Un día cuando asumió en la Dirección Ernesto Quintar, volvió a la calle, tenía una patrulla y llegó a coordinador de inspectores, lo que implicaba sólo libertad de decisión en el armado de los operativos. Pero los roces con los compañeros lo llevaron a renunciar al puesto y volver como inspector. “Yo ganaba en Tránsito 1.200 pesos y venía de ganar en YPF 4.090 pesos, más viáticos, que solos ya duplicaban mi sueldo de la municipalidad. No me podía pelear con todos por 200 pesos”.
Con el Disco 219, Roberto Gando es taxista hace 50 años y cuando me lleva de mi casa a Plaza Italia no me aguanto en preguntarle y el tampoco en responderme. “No era un tipo problemático si vos lo respetabas, era el único que nos hacía poner el cinturón, tiene alma para eso”
Gracias profe
Y un día lo llamaron de Educación Vial que necesitaban gente y las chicas de Administración lo pidieron, conscientes de lo que Jorge sabía. El sentía que la calle le había dado mucha experiencia y tomó el desafío. En 2007 no volvió más a la calle con operativos, pero aclaró que aún siendo ahora instructor, no perdía su condición de inspector. Tanto es así que un día le pidieron que aflojara porque hacía más multas en el trayecto desde que se bajaba del colectivo en el centro hasta Tránsito, que algunos inspectores en un turno de ocho horas.
- ¿Sos jodido?
- Conmigo aprueba el 97 por ciento, pero los vivo cagando a pedos.
“Yo aprendí a manejar a los 8 años con un tractor en el campo en Roque Pérez y me creía que me las sabía todas. Cuando tuve que renovar el registro iba renegando y después de una semana con este tipo, me dio pena que no durara más el curso”, me dice por teléfono Ricardo Ezequiel Pascual, de 33 años, que hoy es abogado y lo conoció cuando se lo cruzaba en 48 entre 7 y 8, cuando él cursaba Derecho en el ex Jockey Club. “Algunos tienen muchísimo conocimiento pero no lo saben dar, este tipo es tan fantástico, te llama tanto la atención que tendría que estar dando clases de Seguridad Vial en la Universidad.”
Desde que entró como instructor en capacitación de Seguridad Vial en la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de La Plata, con otro compañero, desde el 2007, estiman haber capacitado 150 mil personas.
- Vos sos un fanático de tu laburo.
- Yo si mañana tengo que barrer, voy a barrer, y voy a putear al tipo que tira un papel.
- ¿En tu casa sos igual?
- En mi casa llego, abro la heladera, saco todo, guardo la comida en una bolsa y si a la semana todavía está, tiro todo. Soy igual de obsesivo.
Hoy en Tránsito, con dos años en planta permanente, su sueldo no llega a los tres mil pesos, sólo 500 pesos más que alguien que recién ingresa. Quizás un poco más si da algún curso para la ONG Amor y Respeto al Prójimo con la que colabora. Llega a fin de mes con orgullo y porque en su hogar en Villa Lenzi - aclara- colaboran todos: seis hijos que viven con él y el otro, el policía, que vive al lado con el que también comparten la luz.
-¿Y con lo que ganas nunca aceptaste una coima?
-No. Si no arreglo con usted, arreglo con alguien del juzgado me han dicho. Y arregle con el juzgado... conmigo no.
-¿Y cual es el objetivo de tu trabajo?
-El verdadero objetivo con nuestro trabajo es educar y bajar el índice de mortalidad que hoy tenemos en alrededor de 27 muertos por día en nuestro país. Aunque a veces para la sociedad, hacer lo que yo hago, es ser un boludo”

sábado, 16 de febrero de 2013

EL COMISARIO (ra) ERNESTO SANTAMARÍA ENTREVISTADO POR LA TELEVISIÓN ETB EN GETXO - PAIS VASCO

REPORTAJE DE LA TELEVISIÓN VASCA EN GETXO AL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA PRESIDENTE FUNDADOR DE PROCEDIMIENTOS POLICIALES ASCASEPP ASOCIACIÓN SIN FINES DE LUCRO REGISTRADA EN EL MINISTERIO DEL INTERIOR DE ESPAÑA BAJO EL Nº591967

viernes, 15 de febrero de 2013

CURSO BÁSICO DE NEGOCIACIÓN CON REHENES DICTADO POR EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA EN LAREDO-CANTABRIA

 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA DURANTE LA CHARLA
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA DURANTE LA CHARLA
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA DURANTE LA CHARLA
 CURSANTES DURANTE UN ROLL PLAY - SIMULACROS DE TOMA DE REHENES
 CURSANTES DURANTE UN ROLL PLAY - SIMULACROS DE TOMA DE REHENES
 DE IZQUIERDA A DERECHA: EL PROFESOR Y REPRESENTANTE DE PROCEDIMIENTOS POLICIALES EN CANTABRIA EL ERTZAINTZA MICHEL LASTRA HOZ- EL SEÑOR ALCALDE PRESIDENTE DE LAREDO CANTABRIA ANGEL VEGA MADRAZO FIRMANDO JUNTO AL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA EL CERTIFICADO DE ASISTENCIA AL CURSO
 DE IZQUIERDA A DERECHA: EL PROFESOR Y REPRESENTANTE DE PROCEDIMIENTOS POLICIALES EN CANTABRIA EL ERTZAINTZA MICHEL LASTRA HOZ- EL SEÑOR ALCALDE PRESIDENTE DE LAREDO CANTABRIA ANGEL VEGA MADRAZO FIRMANDO JUNTO AL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA EL CERTIFICADO DE ASISTENCIA AL CURSO Y AGRADECIENDO LA PRESENCIA DE LOS INTEGRANTES DE LA POLICÍA LOCAL - EL CUERPO NACIONAL DE POLICÍA Y LA GUARDIA CIVIL
DE IZQUIERDA A DERECHA: EL PROFESOR Y REPRESENTANTE DE PROCEDIMIENTOS POLICIALES EN CANTABRIA EL ERTZAINTZA MICHEL LASTRA HOZ- EL SEÑOR ALCALDE PRESIDENTE DE LAREDO CANTABRIA ANGEL VEGA MADRAZO FIRMANDO JUNTO AL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA EL CERTIFICADO DE ASISTENCIA AL CURSO Y AGRADECIENDO LA PRESENCIA DE LOS INTEGRANTES DE LA POLICÍA LOCAL - EL CUERPO NACIONAL DE POLICÍA Y LA GUARDIA CIVIL
DE IZQUIERDA A DERECHA: EL PROFESOR Y REPRESENTANTE DE PROCEDIMIENTOS POLICIALES EN CANTABRIA EL ERTZAINTZA MICHEL LASTRA HOZ- EL SEÑOR ALCALDE PRESIDENTE DE LAREDO CANTABRIA ANGEL VEGA MADRAZO FIRMANDO JUNTO AL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA EL CERTIFICADO DE ASISTENCIA AL CURSO Y AGRADECIENDO LA PRESENCIA DE LOS INTEGRANTES DE LA POLICÍA LOCAL - EL CUERPO NACIONAL DE POLICÍA Y LA GUARDIA CIVIL
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS
EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARIA DURANTE LA ENTREGA DE CERTIFICADOS

FOTOS DE LAREDO - CANTABRIA - JUNTO A NUESTRO REPRESENTANTE JEFE REGIONAL ERTZAINTZA MICHEL LASTRA HOZ

 EL MONTE NEVADO TOMADO DESDE NUESTRO AUTO
 EL MONTE NEVADO TOMADO DESDE NUESTRO AUTO
 ENTRADA A LA CIUDAD DE LAREDO - CONOCIDA COMO LA VILLA DE LAREDO
 VISTA DE SUS COSTAS DEL MAR CANTÁBRICO - LAS PLAYAS DE LAREDO
 EL MAR CANTÁBRICO
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA (MUERTO DE FRIO) JUNTO A MICHEL PASEANDO POR LA MONTAÑA DE LAREDO
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA (MUERTO DE FRIO) JUNTO A MICHEL PASEANDO POR LA MONTAÑA DE LAREDO
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA (MUERTO DE FRIO) JUNTO A MICHEL PASEANDO POR LA MONTAÑA DE LAREDO
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA (MUERTO DE FRIO) JUNTO A MICHEL PASEANDO POR LA MONTAÑA DE LAREDO
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA (MUERTO DE FRIO) JUNTO A MICHEL PASEANDO POR LA MONTAÑA DE LAREDO
 EL COMISARIO ERNESTO SANTAMARÍA (MUERTO DE FRIO) JUNTO A MICHEL PASEANDO POR LA MONTAÑA DE LAREDO - AL FONDO LA CAÍDA DE AGUA
FOTO TOMADA DESDE LA VENTANA DEL PISO DONDE NOS ALOJAMOS. LA FOTO ANTERIOR CORRESPONDE A LA CALLE DEL PORTAL DEL EDIFICIO DONDE NOS ALOJAMOS EN LAREDO

sábado, 9 de febrero de 2013

DESPUES DE 44 AÑOS PUDO SABER POR QUE EL ENEMIGO LO PERDONÓ

El 20 de diciembre de 1943, despegaba del campo de aviación RAF Kimbolton (Inglaterra) el bombardero B-17, llamado Ye Olde Pub, de la United States Air Force (USAF) con la misión de bombardear una fábrica de aviones en Bremen (Alemania). La tripulación de la aeronave estaba compuesta por Bertrand O.Coulombe, Alex Yelesanko, Richard A. Pechout, Lloyd H. Jennings, Hugh S. Eckenrode, Samuel W. Blackford, Spencer G. Lucas, Albert Sadok, Robert M. Andrews y al frente de todos ellos el joven teniente Charles L. Brown. 
 
 
 
 
Tripulación del Ye Olde Pub. 
Consiguieron realizar la misión pero a un alto precio… el artillero de cola había muerto y 6 tripulantes más estaban heridos, el morro estaba dañado, dos motores fueron alcanzados y de los dos restantes sólo uno tenía suficiente potencia, el fuselaje estaba seriamente dañado por los impactos de las batería antiaéreas y los cazas alemanes, incluso el piloto Charlie Brown llegó a perder la consciencia momentáneamente. Cuando Charlie despertó consiguió estabilizar el avión y ordenó que se atendiese a los heridos. 
 
 
 
Cuando pensaba que bastante tendrían con mantener la aeronave en el aire, llegó lo peor… un caza alemán en la cola. Todos pensaron que ya había llegado su momento, pero el caza en lugar de disparar se puso en paralelo del bombardero. Charlie giró la cabeza y vio cómo el piloto alemán le hacia gestos con las manos. Así se mantuvo durante unos instantes, hasta que el teniente ordenó a uno de sus hombres subir a la torreta de la ametralladora… pero antes de poder cumplir la orden, el alemán miró a los ojos a Charlie le hizo un gesto con la mano y se marchó. A duras penas, y tras recorrer 250 millas, Ye Olde Pub consiguió aterrizar en Norfolk (Inglaterra). Charlie contó a sus superiores lo ocurrido pero éstos decidieron ocultar aquel acto de humanidad. Pero el teniente no lo olvidó… ¿Por qué no los había derribado? 
 
 
 
En 1987, 44 años después de aquel suceso, Charie comenzó a buscar al hombre que les había perdonado la vida a pesar de no saber nada de él y, mucho menos, si todavía estaba vivo. Puso un anuncio en una publicación de pilotos de combate:

Estoy buscando el hombre que me salvó la vida el 20 de diciembre de 1943.

Desde Vancouver (Canadá), alguien se puso en contacto con él… era Franz Stigler. Después de cruzar varias cartas y llamadas de teléfono, en 1990 lograron reunirse.

Fue como encontrarse con un hermano que no veías desde hace 40 años

Tras varios abrazos y alguna que otra lágrima, Chrarlie le preguntó a Franz: ¿Por qué no nos derribaste?
 
 
 
Franz le explicó que cuando se puso en su cola y los tenía en el punto de mira para disparar, sólo vio una avión que a duras penas se mantenía en el aire, sin defensas y con la tripulación malherida… no había ningún honor en derribar aquella aeronave, era como abatir a un paracaidista. Franz había servido en África a las órdenes del teniente Gustav Roedel, un caballero del aire, que les inculcó la idea de que para sobrevivir moralmente a una guerra se debía combatir con honor y humanidad; de no ser así, no serían capaces de vivir consigo mismos el resto de sus días. Aquel código no escrito les salvó la vida. Trató de guiarlos para sacarlos de allí, pero tuvo que desistir cuando se acercaban a una torre de control alemana; si hubiesen descubierto a Franz habría supuesto la pena de muerte.

Durante varios años compartieron sus vidas y en 2008, con seis meses de diferencia, fallecieron de sendos ataques al corazón. Franz Stigler tenía 92 años y Charlie Brown 87.
 
 
 
 
Brown y Stigler con un cuadro de la reconstrucción